Las autoridades del estado de Nayarit han localizado un sitio descrito como un campo de exterminio en el municipio de Xalisco, un lugar que, según los primeros reportes, se extiende sobre una superficie "muy amplia". El hallazgo ha generado una profunda conmoción debido a los indicios encontrados en el sitio, los cuales sugieren la implementación de métodos sistemáticos para la eliminación de cuerpos humanos.
Alejandra Pérez, coordinadora de la organización Familias Unidas por Nayarit, brindó detalles sobre el lugar en una entrevista concedida a la periodista Azucena Uresti. Durante su testimonio, Pérez describió la presencia de diversos objetos personales que pertenecieron a las personas que se presume fueron víctimas en este sitio. Entre las pertenencias localizadas se encuentran prendas de vestir como camisetas y pantalones, así como mochilas, gorras y otros artículos personales, los cuales quedaron como evidencia del destino final de las víctimas.
De acuerdo con la información recabada, los indicios sugieren que en este sitio se utilizaban hornillas artesanales con el objetivo de incinerar los cuerpos. Pérez señaló que, al recorrer la zona, se percibía un olor penetrante a combustible y sustancias químicas, lo que permite inferir el uso de algún tipo de hidrocarburo, específicamente diésel, para generar el fuego necesario en el proceso de incineración.
Además de la quema de cuerpos, existen sospechas de que algunas víctimas hayan sido disueltas mediante el uso de sustancias químicas. Según los reportes, una vez que los restos eran procesados a través de la incineración o la disolución química, eran vertidos en un riachuelo ubicado en las proximidades del punto de exterminio. En el lugar también se han localizado fragmentos óseos que ahora forman parte de la evidencia pericial.
Desde la perspectiva oficial, la fiscal Elvia Ludmila Heredia Verdugo calificó formalmente el sitio como un "campo de exterminio" durante una conferencia de prensa. No obstante, es importante precisar que Alejandra Pérez, la madre buscadora, evitó utilizar este término técnico en sus declaraciones y no estableció comparaciones directas con los hallazgos ocurridos previamente en el Rancho Izaguirre, en el estado de Jalisco.
En el marco de las diligencias, se informó que en el área de campo abierto fueron hallados cuerpos de "reciente localización". Estos restos están siendo procesados actualmente por la Fiscalía General del Estado de Nayarit, bajo la dirección de la fiscal Heredia Verdugo. El objetivo primordial de estas diligencias es la obtención de perfiles genéticos que permitan establecer la identidad de las víctimas y brindar respuestas a los familiares.
Ante este escenario, Alejandra Pérez hizo un llamado urgente y directo a los familiares de personas desaparecidas. La coordinadora instó a que los parientes se sometan a las pruebas de ADN correspondientes para que sus perfiles puedan ser cotejados con los indicios y fragmentos óseos encontrados en el sitio de Xalisco.
Hasta el momento, la dependencia de seguridad no ha proporcionado una cifra estimada sobre cuántas personas habrían sido incineradas en este lugar. Asimismo, no se ha definido la extensión total que tendrá la investigación, debido a la complejidad que representa la corriente del agua del riachuelo, donde se supone que fueron arrojados los restos, lo que podría haber dispersado la evidencia.
En cuanto a la responsabilidad criminal, no se ha adjudicado públicamente la operación de este campo de exterminio a ningún grupo delictivo en particular. Sin embargo, se ha señalado que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) es la organización con mayor presencia territorial en la zona. Además, se ha observado que el modus operandi empleado en Xalisco guarda similitudes con lo ocurrido en el Rancho Izaguirre, sitio que fue dirigido por miembros del CJNG en complicidad con autoridades municipales de Tehuchitlán.
Finalmente, se reportó que el gobierno federal no ha emitido ningún posicionamiento oficial sobre este caso. Hasta la fecha, no ha habido declaraciones sobre la posibilidad de atraer la investigación al ámbito federal o de colaborar estrechamente con las autoridades estatales para esclarecer los hechos y determinar la magnitud de este centro de exterminio.






