El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido este miércoles 7 de octubre una serie de avisos meteorológicos ante la llegada de un temporal que afectará diversas regiones del país, con especial énfasis en la Ciudad de Buenos Aires y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El organismo oficial comenzó la jornada con una alerta amarilla por tormentas fuertes, la cual se elevará a alerta naranja durante las horas del mediodía y el transcurso de la tarde, anticipando la llegada de abundantes precipitaciones y chaparrones que podrían ser localmente severos.
El fenómeno es el resultado del paso de un potente sistema de bajas presiones que impactará directamente en las condiciones meteorológicas de la región. Esta situación provocará una jornada marcada por una alta inestabilidad atmosférica, el desarrollo de precipitaciones intensas y un descenso térmico significativo en comparación con los registros de días anteriores. Según los datos proporcionados por el SMN, se esperan valores de precipitación acumulada que oscilarán entre los 30 y 80 milímetros, advirtiendo que estas cifras podrían ser superadas de manera puntual en ciertas zonas.
Además de las lluvias, el pronóstico advierte que el temporal podría estar acompañado por la caída de granizo de diversos tamaños, ráfagas de viento intensas y una actividad eléctrica frecuente, lo que incrementa la complejidad del escenario meteorológico para los habitantes de la capital y sus alrededores.
En cuanto a la evolución temporal del evento, se prevé que durante el transcurso de la mañana se registren los primeros chubascos de carácter disperso. No obstante, el periodo más crítico del temporal se concentrará entre la tarde y las primeras horas de la noche. El análisis del mapa de precipitaciones indica un pico de intensidad comprendido entre las 12:00 y las 18:00 horas, franja horaria en la que se prevén las mayores acumulaciones de agua en cortos periodos de tiempo.
La temperatura máxima para este miércoles alcanzará un techo moderado de apenas 17°C durante la tarde. Este valor se verá contenido debido a la cobertura nubosa y la influencia de los vientos provenientes del sector este y sureste. Asimismo, se registrará una humedad elevada, manteniéndose por encima del 90%, lo que generará un ambiente pesado previo a que el frente de tormentas se consolide plenamente.
En los municipios que integran el conurbano bonaerense, se espera un comportamiento climático similar al de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, el SMN señaló que en las zonas norte y oeste del AMBA las precipitaciones podrían ser puntualmente más copiosas, registrándose mayores volúmenes de agua caída en comparación con el resto del área metropolitana.
La extensión de la alerta naranja no se limita únicamente a la capital y el AMBA. El Servicio Meteorológico Nacional ha extendido esta advertencia a diversos sectores de la provincia de Buenos Aires, así como a las provincias de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, San Luis y La Pampa. En estas jurisdicciones, el organismo contempla la posibilidad de tormentas localmente fuertes o severas, con ráfagas intensas, actividad eléctrica frecuente, caída ocasional de granizo y valores acumulados de agua situados entre los 50 y 80 milímetros.
De manera complementaria, se mantiene una alerta amarilla por vientos fuertes para la zona costera del sureste bonaerense. En esta región, la circulación del viento desde el este provocará velocidades constantes de hasta 50 km/h, con ráfagas que podrían superar los 70 km/h. Simultáneamente, en el noroeste del país, las provincias de Salta, Catamarca y La Rioja se encuentran bajo alerta por vientos intensos de cordillera, con ráfagas que podrían superar los 100 km/h.
En el contexto climático general, se ha alertado sobre un fenómeno de "El Niño" excepcional, el cual podría posicionarse como uno de los más intensos de las últimas décadas. Este evento está vinculado a la anticipación de un "desvío térmico" en las temperaturas que podría prolongarse hasta finales de año, fenómeno denominado como "Súper Niño".
Hacia la noche del miércoles, se espera que las condiciones comiencen a experimentar una mejora paulatina sobre el área urbana. Si bien la intensidad de los fenómenos disminuirá, persistirá la probabilidad de lluvias residuales y lloviznas intermitentes hasta la medianoche. Los vientos continuarán soplando del sector sureste, con velocidades constantes de entre 15 y 35 km/h y ráfagas de hasta 44 km/h en las zonas costeras del Río de la Plata.
Finalmente, tras el paso de este sistema frontal, el panorama meteorológico se volverá mucho más estable. A partir del jueves 8 de octubre, se aguarda un despejamiento progresivo de los cielos, impulsado por vientos que rotarán al sector sur, trayendo consigo aire más seco y fresco. Para el cierre de la semana, el pronóstico extendido de Meteored y el SMN anticipa una tendencia favorable con temperaturas primaverales: mañanas frescas con registros de 12°C y tardes en ascenso que se acercarán a los 20°C, en un escenario soleado y sin probabilidades de precipitaciones.






