El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) ha informado oficialmente que Colombia ha ingresado en su segunda temporada de lluvias del año 2026. De acuerdo con el organismo técnico, este periodo climático tendrá sus mayores volúmenes de precipitación durante los meses de octubre y noviembre, afectando con mayor intensidad a las regiones Caribe y Andina.
A través del comunicado especial 111, emitido el pasado 6 de octubre de 2026, el Ideam precisó que esta temporada comenzó formalmente a finales de septiembre. No obstante, la entidad advirtió que el comportamiento de las lluvias puede variar significativamente entre una región y otra, e incluso cambiar de un día para otro, debido a la influencia de diversos factores atmosféricos, entre los cuales destaca el paso de ondas tropicales.
Un punto central del análisis meteorológico es la consolidación del fenómeno de El Niño. El organismo explicó que, aunque las condiciones asociadas a este fenómeno continúan en proceso de consolidación, esto no implica una ausencia total de precipitaciones en el territorio nacional. La previsión actual apunta a que los acumulados de lluvia serán inferiores a los promedios históricos en diversas zonas del país; sin embargo, existe una probabilidad latente de que se presenten tormentas intensas en lapsos cortos de tiempo.
En este sentido, el Ideam alertó sobre la posibilidad de que se registren eventos meteorológicos adversos, tales como lluvias fuertes, tormentas eléctricas, vendavales, crecientes súbitas, inundaciones y movimientos en masa. La ocurrencia de estos fenómenos dependerá estrictamente de las condiciones meteorológicas específicas de cada territorio.
Para el mes de octubre, las proyecciones indican que sectores amplios de las regiones Pacífica, Andina, Caribe y gran parte de la Orinoquía presentarán precipitaciones por debajo de lo habitual. Esta tendencia de menores acumulados se mantendría durante el trimestre comprendido entre octubre, noviembre y diciembre, siendo una situación mucho más marcada durante el mes de diciembre.
El instituto hizo una aclaración técnica fundamental: sus proyecciones climáticas se basan en los valores acumulados durante un periodo determinado y no excluyen la posibilidad de episodios locales de alta intensidad. Por lo tanto, es posible que una temporada con lluvias inferiores al promedio general incluya aguaceros, granizadas y actividad eléctrica intensa en zonas específicas.
Un ejemplo reciente de esta variabilidad ocurrió en Bogotá. Según datos del satélite GOES-19, entre las 12:00 p. m. y las 06:00 p. m. del 5 de octubre de 2026, se detectaron 258 descargas eléctricas dentro del Distrito Capital. De este total, 221 rayos se localizaron en el área urbana y los cerros orientales, mientras que otros 37 se concentraron en la zona rural del sur, principalmente en las localidades de Usme y Sumapaz. El sistema registró además 127 descargas a una distancia de 10 kilómetros o menos de la Plaza de Bolívar y 29 a una distancia máxima de cinco kilómetros.
La mayor concentración de rayos en la capital se dio entre las 03:00 p. m. y las 04:00 p. m., registrándose 166 eventos en esa hora. En los alrededores de la ciudad, la actividad fue aún más intensa, con un total de 1.973 descargas eléctricas en diversos sectores de Cundinamarca, especialmente en Pacho, Subachoque y La Peña, al norte, así como en las inmediaciones de Villarrica, hacia el suroccidente.
La coronel de la Fuerza Aérea, Diana Carolina Rueda, subdirectora de Meteorología del Ideam, explicó que la actual fase de maduración de El Niño coincide con el ciclo regular de lluvias del país. Rueda enfatizó que, a pesar de llegar a esta fase de maduración, se han presentado eventos intensos de precipitaciones, ya que el fenómeno no elimina totalmente las lluvias, sino que reduce los valores acumulados. Esta diferencia explica por qué se han producido tormentas con granizadas y descargas eléctricas, como las que afectaron a Bogotá.
Según la funcionaria, durante octubre y noviembre se mantendrán condiciones favorables para lluvias fuertes debido a la interacción entre masas de aire cálido y la humedad atmosférica, lo que favorecerá la formación de nubosidad y tormentas, especialmente durante las tardes. No obstante, para diciembre se prevé un panorama más seco y temperaturas altas, reforzado tanto por El Niño como por el inicio de la temporada de menos lluvias en varias regiones.
Para el caso específico de Bogotá, se anticipan mañanas soleadas con nubosidad en los cerros orientales y sectores del noroccidente, y un aumento paulatino de las precipitaciones por la tarde, aunque no con la misma intensidad que la jornada del 5 de octubre. Finalmente, la subdirectora señaló que Medellín y Barranquilla mostrarán un comportamiento similar, previendo que el viernes, sábado y domingo de la próxima semana sean los días con mayor intensidad de lluvias en estas capitales. El Ideam continuará monitoreando las condiciones y enviando información técnica al Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres y a las entidades territoriales.






