El mercado financiero local ha registrado una fuerte tendencia de desarme de posiciones en los Fondos Comunes de Inversión (FCI) de renta fija en dólares, un movimiento que ha retroalimentado la caída de los bonos locales. Durante la semana pasada, se contabilizaron rescates netos que alcanzaron los u$s140 millones, reflejando un clima de incertidumbre y una respuesta rápida de los inversores ante la volatilidad de los activos argentinos.
Este fenómeno no fue un hecho aislado, sino la continuación de una tendencia negativa. Al cierre de septiembre, el segmento ya había registrado un saldo "rojo" de u$s104 millones, marcando el primer mes con resultado negativo en lo que va del año. Sin embargo, la situación se aceleró drásticamente durante los primeros tres días de la semana pasada, periodo en el cual se rescataron u$s130 millones netos. Este flujo de salida coincidió con un momento crítico para la deuda argentina, mientras el riesgo país marcaba máximos correspondientes al año 2026.
Federico Broggi, CIO de IEB Fondos, explicó que la causa principal de este comportamiento fue el aumento del riesgo país sumado a la suba de las tasas libre de riesgo. Según Broggi, estos factores aceleraron la mala performance de los activos la semana pasada. Si bien señaló que los rescates mostraron una desaceleración durante el jueves y viernes, subrayó que la tendencia dependerá de la evolución de esta semana, aunque mantiene la expectativa de que las salidas se frenen si el mercado de renta fija se mantiene más calmo.
Por su parte, Roberto Geretto, Porfolio Manager de Adcap Asset Management, aportó datos que dimensionan la magnitud del movimiento. Según Geretto, la salida de fondos de renta fija en dólares superó los u$s2.000 millones en las últimas semanas. Un dato relevante es que aproximadamente la mitad de este monto se compone de fondos de Obligaciones Negociables (ON) en dólares. El especialista atribuyó esta baja al "mal humor inversor", destacando que el desempeño negativo de la curva soberana termina contagiando también a las ONs.
En sintonía con este análisis, la consultora 1816 advirtió que esta tendencia ya se venía gestando hace algunas semanas, impulsada por la fuerte caída en la cotización de los bonos soberanos. Desde la consultora señalaron que se produjo una marcada reversión del flujo de suscripciones netas debido a los rendimientos negativos de las cuotapartes de los fondos, generando un proceso que se retroalimenta negativamente. Para respaldar esto, presentaron datos que muestran una caída pronunciada en el flujo semanal, con rescates netos situados entre los u$s130 y u$s140 millones entre el 27 y el 29 de septiembre.
Desde la perspectiva de PPI, Valentina Heredia, Team Leader de Fondos, recordó que el cierre de septiembre con un saldo negativo de u$s104 millones (equivalentes a unos $160.000 millones al tipo de cambio oficial) representó el primer mes en rojo del año. Respecto al inicio de octubre, Heredia indicó que, aunque es temprano para una definición, las primeras dos ruedas fueron complicadas, con salidas acumuladas que superaron los u$s20 millones. A pesar de este escenario reciente, destacó que en el acumulado anual el segmento alcanza las u$s2.300 millones de suscripciones netas, cifra que supera en más de tres veces lo captado en todo 2025. Actualmente, estos fondos administran u$s5.300 millones, lo que representa el 7% de la industria, un punto porcentual menos que en agosto.
El contexto internacional también jugó un rol determinante. La tasa de los bonos estadounidenses a diez años ascendió del 4,9% el 23 de septiembre al 5,25% al cierre del jueves, provocando un "sell off" generalizado de bonos a nivel global. En este marco, los bonos emergentes latinoamericanos cayeron un 1,45% en la semana y acumularon bajas del 2,9% en septiembre, con una caída promedio del 2,35% en lo que va del año.
Desde IEB señalaron que la renta fija local tuvo una de sus peores semanas del año, notando que los bonos argentinos fueron más vendidos que el resto de los activos emergentes. Para explicar esta pobre performance, la sociedad bolsa enumeró tres causas: primero, una mayor elasticidad propia de un crédito con calificación inferior al promedio ponderado del EMBI+ LatAm. Segundo, la cuestión de la liquidez; explicaron que, ante una subida de tasas tan vertiginosa, el inversor vende lo que puede y no necesariamente lo que prefiere, y el mercado argentino es muy líquido y altamente operado. Finalmente, mencionaron el acercamiento al período electoral y los datos que profundizaron la incertidumbre sobre la continuidad del programa económico actual.
Finalmente, Roberto Geretto opinó que no se vislumbran grandes cambios inmediatos, aunque sugirió que el resultado de la elección de Brasil podría mejorar el humor del mercado por unos días. No obstante, advirtió que con el tiempo predominarán los factores locales, especialmente los datos de actividad e inflación, que influyen directamente en la imagen del Gobierno y en las expectativas electorales.






