Un grave incidente de incendio estructural se registró en el sector final de la colonia San Juan de Dios, ubicada en la zona 6 de la ciudad, movilizando a los cuerpos de emergencia en una respuesta rápida ante la magnitud del siniestro. El evento tuvo lugar específicamente en la intersección de la 22ª avenida y la 17ª calle, donde las llamas se propagaron con rapidez, generando alarma entre los residentes del sector.
La emergencia se dio a conocer a través de una llamada de alerta recibida por el número de emergencias 123. Tras la recepción del reporte, se coordinó el despliegue inmediato de los Bomberos Municipales, quienes se trasladaron al lugar para enfrentar un incendio de gran magnitud que amenazaba con extenderse a otras estructuras colindantes en la zona residencial.
A su llegada, los elementos del "casco rojo" se encontraron con un escenario crítico. Para hacer frente a la agresividad del fuego, los socorristas desplegaron múltiples tramos de manguera, estableciendo una línea de ataque estratégica para contener el avance de las llamas. A pesar de los esfuerzos intensos y la rápida intervención, el fuego terminó afectando severamente a dos viviendas, las cuales sufrieron daños estructurales considerables.
Las labores de combate contra el incendio se prolongaron durante aproximadamente dos horas continuas. Durante este tiempo, el personal de bomberos trabajó sin descanso, empleando un volumen estimado de 4,500 galones de agua para lograr aplacar la fuerza del fuego y evitar que el siniestro se convirtiera en una tragedia de mayores proporciones para la comunidad de la zona 6.
Uno de los aspectos determinantes en el control de la emergencia fue la implementación de técnicas profesionales de ventilación. Gracias a estos procedimientos especializados, los socorristas pudieron gestionar la salida de gases y calor, lo que permitió a los bomberos abrirse paso con seguridad hacia el corazón del siniestro. Esta maniobra fue fundamental para neutralizar los focos principales del fuego y lograr el control total de las llamas en el área afectada.
Una vez que el incendio fue extinguido, el operativo no terminó. El personal de emergencia procedió a realizar labores exhaustivas de remoción de escombros y enfriamiento en el área. Estas acciones de mitigación son protocolos estándar y críticos para asegurar que no queden puntos calientes activos que pudieran provocar un reinicio de las llamas, lo cual representaría un riesgo latente para los vecinos y las propiedades circundantes.
En cuanto al balance de víctimas, las autoridades confirmaron que no se reportaron personas lesionadas por quemaduras directas. No obstante, el equipo de paramédicos estuvo presente en el sitio para brindar atención prehospitalaria a diversas personas que presentaron cuadros de inhalación de humo y crisis nerviosas debido al impacto emocional de ver sus hogares y el entorno afectados por el fuego.
Finalmente, el siniestro dejó como saldo cuantiosas pérdidas materiales en las dos propiedades impactadas. Las autoridades competentes han iniciado ya las evaluaciones técnicas correspondientes con el objetivo de determinar el origen exacto y las causas que provocaron el inicio de este incendio estructural. Por el momento, se mantiene la investigación abierta para esclarecer los hechos mientras los afectados comienzan a evaluar los daños en sus viviendas.






