Una jornada trágica se vivió este sábado en las inmediaciones de uno de los centros de esquí más emblemáticos de Sudamérica. Una avalancha registrada en el sector de la Laguna del Inca, ubicado en Portillo, comuna de Los Andes, región de Valparaíso, dejó un saldo de al menos tres personas fallecidas y cuatro heridas, según la información oficial proporcionada por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred).
El siniestro ocurrió aproximadamente a las 14:30 horas, en una zona situada a unos 150 kilómetros al noreste de Santiago de Chile. El grupo de montañistas se encontraba ascendiendo hacia la cima de Los Tres Hermanos cuando fueron sorprendidos por un movimiento repentino de nieve que los arrastró, provocando el accidente en un área cercana a la Laguna del Inca, a tan solo tres kilómetros del Paso Internacional Los Libertadores.
En las primeras etapas de la emergencia, Senapred emitió un comunicado inicial donde se reportaba la existencia de cuatro personas fallecidas y cuatro lesionadas, advirtiendo además que no se descartaba la presencia de más personas atrapadas bajo la nieve. No obstante, tras el avance de las labores de verificación y rescate, el organismo estatal rectificó la cifra de víctimas fatales, confirmando que el número final de fallecidos es de tres personas.
Hasta el momento, los equipos de emergencia han logrado recuperar dos de los cuerpos. Sin embargo, la búsqueda del tercer fallecido continúa, ya que la persona fue arrastrada hacia el interior de la laguna tras el impacto de la avalancha. El operativo de recuperación ha enfrentado serias dificultades logísticas, agravadas por el riesgo constante de que se produzcan nuevos desprendimientos de nieve en la zona, lo que pone en peligro la seguridad del personal desplegado en terreno.
Manuel Millones, delegado presidencial regional de Valparaíso, precisó que todas las víctimas son de nacionalidad chilena. Asimismo, aclaró un punto importante sobre el alojamiento de los afectados: ninguna de las personas involucradas se hospedaba en el Hotel Portillo, ya que dicho establecimiento había cerrado sus puertas el pasado lunes 12 de octubre, marcando el final de la temporada. Según Millones, los afectados eran "turistas de paso".
El delegado presidencial también reveló que existieron advertencias previas. Recogió la versión del dueño del hotel, quien habría alertado a los andinistas para que no transitaran por aquel sector específico. Millones señaló que se desconoce si el grupo contaba con la experiencia necesaria para enfrentar las condiciones del terreno. Además, explicó que durante la temporada se acumularon niveles muy elevados de nieve, lo que incrementó significativamente la inestabilidad del manto nival y, por ende, la posibilidad de desprendimientos peligrosos.
Respecto a la demora en la recuperación del tercer cuerpo, Millones detalló que la zona carece de ciertos equipamientos técnicos especializados. Indicó que Carabineros no cuenta con los medios necesarios en el lugar para realizar la extracción, siendo indispensable el uso de un robot especial capaz de alcanzar profundidades de aproximadamente 30 metros. A este desafío técnico se suma el peso del cuerpo, debido a que la víctima portaba una mochila con carga considerable, y la amenaza persistente de una nueva avalancha sobre la laguna.
Por su parte, la administración del complejo Ski Portillo emitió un comunicado oficial firmado por su gerente, Miguel Purcell. En el documento, la empresa subrayó que la tragedia ocurrió en una zona de esquí que no se encuentra habilitada para el público. El comunicado resalta que el equipo de rescate de Portillo, compuesto por Seguridad y Patrulla, actuó con rapidez junto a Carabineros, llegando al lugar del accidente en aproximadamente 10 minutos y logrando rescatar a cuatro personas.
La gerencia de Ski Portillo enfatizó que el sector donde se produjo la avalancha está fuera del área esquiable permitida y recordó que ingresar a zonas restringidas o ignorar las advertencias implica exponerse a riesgos graves. Finalmente, aseguraron que el complejo cuenta con señalización visible tanto en el hotel como en diversas áreas de las pistas, advirtiendo explícitamente sobre el peligro de muerte y prohibiendo el ingreso a los sectores no autorizados.
En cuanto al estado de los sobrevivientes, Senapred informó que dos de los lesionados fueron trasladados al Hospital San Juan de Dios de Los Andes para recibir atención médica, mientras que los otros dos permanecen bajo observación en el Hotel Portillo.






