Agentes de la Policía Nacional del Perú llevaron a cabo una exitosa intervención en la ciudad de Lima, resultando en la detención de dos personas señaladas como presuntos integrantes de una organización delictiva especializada en el delito de extorsión. Este operativo es el resultado de un trabajo de inteligencia y seguimiento iniciado tras la denuncia formal de un ciudadano dedicado al sector empresarial.
Los hechos se desencadenaron cuando un empresario, cuya actividad económica se centra en el rubro de la higiene y la salud, decidió acudir a las dependencias de la Policía Nacional para denunciar que estaba siendo víctima de extorsiones. De acuerdo con el relato de la víctima, las amenazas y el acoso por parte de los delincuentes habían comenzado a principios del mes de septiembre, generando una situación de riesgo para su integridad y la de su negocio.
Tras procesar la denuncia y analizar la información proporcionada por el empresario, las fuerzas del orden iniciaron una serie de maniobras tácticas para identificar a los responsables. El primer paso estratégico de la PNP fue la localización y captura de quien presuntamente actuaba como el mediador entre la banda criminal y la víctima. Este sujeto es el nexo encargado de transmitir las exigencias económicas y coordinar las comunicaciones para asegurar el pago de las extorsiones.
El primer detenido fue identificado plenamente como Randy Campos. Durante el proceso de intervención y los interrogatorios preliminares, Campos proporcionó datos cruciales que permitieron a los efectivos policiales rastrear la ubicación exacta del presunto cabecilla de la organización delictiva. Esta información fue fundamental para el despliegue de un operativo focalizado en una zona específica de la capital.
Con los datos obtenidos, los agentes de la Policía Nacional se desplazaron hasta la cuadra 11 del jirón Cusco, ubicada en el sector de Barrios Altos. En este lugar, los efectivos identificaron un predio multifamiliar situado dentro de una quinta, donde se sospechaba que se ocultaba el líder de la banda. Al momento de ejecutar la entrada al inmueble, los policías lograron ubicar a Hilmer Ríos Salas.
El sujeto, al percatarse de la presencia policial y verse acorralado, intentó evadir la captura mediante una maniobra desesperada. Ríos Salas trató de huir de los agentes saltando por los techos de la vivienda multifamiliar; sin embargo, el cerco policial fue efectivo y no logró escapar, siendo reducido y detenido en el lugar.
Una vez asegurado el detenido, el personal policial procedió a realizar el registro personal y la inspección del área. Como resultado de esta diligencia, se incautaron elementos materiales que evidencian el modus operandi de la banda. Entre los objetos decomisados se encontraron cinco cartuchos de dinamita, material explosivo comúnmente utilizado por estas organizaciones para amedrentar a sus víctimas mediante detonaciones controladas. Asimismo, se le incautaron tres teléfonos celulares, los cuales serán sometidos a peritajes forenses para extraer comunicaciones y mensajes que vinculen a los detenidos con otros posibles delitos.
En cuanto a los antecedentes del presunto cabecilla, la Policía informó que Hilmer Ríos Salas cuenta con un historial delictivo previo. Según los registros oficiales, el sujeto fue recluido en el penal de Huaral en el año 2026 por el delito de tenencia ilegal de armas de fuego, lo que confirma su vinculación previa con actividades criminales.
Finalmente, tanto Randy Campos como Hilmer Ríos Salas fueron trasladados bajo custodia a la dependencia policial correspondiente. Ambos sujetos permanecen detenidos mientras se llevan a cabo las investigaciones pertinentes y se recaban más pruebas para formalizar los cargos correspondientes ante el Ministerio Público. Las autoridades continúan con las diligencias para determinar si existen más integrantes en esta red de extorsiones que operaba en la ciudad de Lima.


