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Buscan anular acuerdos de confidencialidad para víctimas de abuso sexual en EE. UU.

Comer, afirmó que la iniciativa para proteger los derechos de las víctimas surgió en parte a raíz de incidentes relacionados con acuerdos de confidencialidad durante la investigación.

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Buscan anular acuerdos de confidencialidad para víctimas de abuso sexual en EE. UU.

Un nuevo proyecto de ley presentado en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos busca garantizar que las personas que hayan sobrevivido a abusos sexuales puedan hablar libremente sobre sus experiencias, independientemente de si han firmado acuerdos de confidencialidad. Esta iniciativa legislativa ha sido impulsada por el representante republicano James Comer, quien actualmente preside la Comisión de Supervisión y lidera la investigación del Congreso sobre el caso de Jeffrey Epstein.

Según explicó James Comer, la necesidad de proteger los derechos de las víctimas y eliminar las barreras que impiden la denuncia surgió directamente de los incidentes detectados durante la investigación sobre Epstein. El representante de Kentucky señaló que, a través de este proceso, se ha evidenciado la existencia de diversas normas y mecanismos diseñados específicamente para silenciar a quienes han sufrido abusos sexuales, siendo los acuerdos de confidencialidad una de las herramientas más efectivas y comunes para lograr dicho objetivo.

En declaraciones ofrecidas durante el programa “The Lead”, Comer fue enfático al señalar que el objetivo primordial de la propuesta es evitar que los abusadores evadan la responsabilidad legal mediante el uso de contratos privados. "No queremos que un trozo de papel impida que cualquier mala persona se salga con la suya tras cometer cualquier tipo de delito", manifestó el legislador, subrayando que la prioridad debe ser la rendición de cuentas y la protección de las sobrevivientes.

En términos técnicos, el proyecto de ley propone que cualquier cláusula de un acuerdo de confidencialidad que prohíba a una persona —incluidas las víctimas— proporcionar información sobre abusos sexuales sea declarada nula e inaplicable. Un punto fundamental de la propuesta es que esta medida no solo se aplicaría a futuros contratos, sino que tendría un efecto retroactivo, siendo aplicable también a los acuerdos ya existentes.

Además de abordar la problemática de los acuerdos de silencio, el proyecto de ley introduce innovaciones legales significativas en el ámbito federal. Por primera vez, la legislación federal definiría formalmente el acoso sexual a menores y establecería una obligación legal de denunciar este tipo de delitos ante las autoridades policiales.

En el ámbito político, aunque el proyecto fue presentado por un republicano, existe un apoyo bipartidista generalizado respecto a la necesidad de implementar medidas de rendición de cuentas basadas en los hallazgos de la investigación de Epstein. No obstante, el texto indica que aún persisten discrepancias considerables entre los diferentes sectores políticos sobre la metodología exacta para alcanzar dicho objetivo. El destino final de la ley en la Cámara de Representantes permanece, por el momento, sin una definición clara.

Este movimiento legislativo ocurre en un contexto de alta tensión entre los investigadores de la Cámara de Representantes y figuras vinculadas al entorno de Epstein. Un caso destacado es el del inversor multimillonario Leon Black, quien se ha convertido en un punto de fricción central. Black se negó a comparecer ante la comisión el pasado 3 de septiembre y, en su lugar, interpuso una demanda contra la comisión con el objetivo de impedir que se obtuviera su testimonio y que se revelaran sus acuerdos de confidencialidad.

La defensa de Leon Black ha argumentado que los acuerdos de confidencialidad solicitados por la comisión son excesivamente amplios, que carecen de una relación directa con Jeffrey Epstein y que, además, vulneran los intereses de privacidad de terceras personas. Sin embargo, estos argumentos no fueron suficientes para la Comisión de Supervisión, que el pasado martes aprobó por unanimidad declarar a Black en desacato al Congreso, debido a su negativa a comparecer para una declaración y a entregar los documentos solicitados.

James Comer reiteró que existen numerosas preguntas pendientes para el inversor, subrayando que se le emitió una citación legal que fue ignorada. Por su parte, Leon Black ha negado categóricamente haber cometido cualquier irregularidad o abuso relacionado con Epstein. En una entrevista voluntaria realizada a puerta cerrada en junio, Black afirmó ante los miembros del Congreso que desconocía la magnitud de los crímenes cometidos por Epstein y aseguró que él nunca abusó de mujeres ni mantuvo relaciones sexuales con menores de edad.

Leon Black forma parte de un grupo numeroso de personas influyentes y adineradas cuyas relaciones con Jeffrey Epstein están bajo un escrutinio intensificado. Esta presión ha aumentado significativamente desde que el Departamento de Justicia publicó millones de archivos relacionados con el caso, lo que ha permitido a los investigadores profundizar en las redes de contactos y los posibles encubrimientos que rodearon las actividades del fallecido financiero.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

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