La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha comunicado oficialmente que su comunidad autónoma acogerá a cinco niñas migrantes que formaban parte de la entrada masiva registrada en Ceuta el pasado mes de julio. El anuncio se produjo este jueves durante el primer pleno de control del Ejecutivo correspondiente al nuevo curso político en el Parlamento foral, donde la líder navarra dejó clara su postura respecto a la gestión de la crisis migratoria en la ciudad autónoma.
Durante su intervención, María Chivite subrayó que la voluntad de su Gobierno es brindar una ayuda tangible y efectiva a Ceuta. En sus propias palabras, la presidenta insistió en que el apoyo debe manifestarse "con hechos, acogiendo a menores y lo que sea necesario", rechazando que la solidaridad se limite a la exhibición de pancartas. En este sentido, Chivite aprovechó el espacio parlamentario para cuestionar la falta de agilidad que mostró el Gobierno central durante las primeras horas de la crisis migratoria, señalando que la respuesta inicial no fue la adecuada.
La confirmación de la llegada de estas cinco menores se produjo en el marco de un debate donde los grupos parlamentarios EH Bildu y UPN centraron sus preguntas en la situación de Ceuta. En respuesta a EH Bildu, Chivite explicó que la filosofía política de su administración se basa en "dar cobertura" a las personas que han llegado a la ciudad autónoma, y que dicha cobertura se materializa concretamente en la acogida de los menores. Para la presidenta, existe un compromiso ético ineludible de "no abandonar a su suerte a ninguna niña y a ningún niño".
Navarra se posiciona así como la primera comunidad autónoma en confirmar que aceptará el traslado de menores migrantes desde Ceuta hacia la Península. Esta decisión marca una diferencia notable con la postura adoptada por las once regiones gobernadas por el Partido Popular (PP), las cuales han rechazado la idea de trasladar a los menores y han solicitado, en su lugar, el retorno de todas las personas que ingresaron en Ceuta a finales de julio.
A pesar de su rechazo al traslado, las comunidades gobernadas por el PP han accedido a financiar la atención de los menores dentro de la propia ciudad autónoma. El pasado jueves 27 de agosto, la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia aprobó un crédito extraordinario de 25 millones de euros destinado a sufragar los gastos de manutención. Sin embargo, esta partida presupuestaria ha sido objeto de controversia. Por un lado, el Gobierno central planteaba utilizar estos mismos fondos para financiar los traslados de los niños a diversas comunidades, una opción que las consejerías regionales consideran inviable por falta de presupuesto.
En este contexto, Ana Dávila, consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, ha advertido que los 25 millones de euros aprobados son insuficientes, afirmando que dicha cantidad "solo va a alcanzar para atender a los menores en los próximos dos meses".
Desde el Gobierno central, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha defendido la necesidad de acoger y cuidar a los niños, argumentando que el retorno a sus países de origen debe ser obligatoriamente voluntario y contar con todas las garantías necesarias. Rego señaló que, en muchos de los casos, este retorno no será posible, por lo que la responsabilidad del Estado y las comunidades es proporcionar la protección adecuada.
Actualmente, la situación en Ceuta sigue siendo compleja. Tras las entradas masivas de los días 30 y 31 de julio, la ciudad autónoma ha censado un total de 2.000 menores. Para gestionar esta contingencia, el Gobierno ha habilitado 3.500 plazas en la zona y ha reforzado la plantilla con la incorporación de 50 funcionarios adicionales destinados a realizar los triajes correspondientes. Según Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y encargado del mando único, la prioridad absoluta en este proceso es la reagrupación familiar de los menores.





