La madrugada de este miércoles se vio marcada por un hecho de sangre en el reasentamiento San Alejo, ubicado en el cantón Portoviejo, provincia de Manabí. Un joven de 20 años de edad, identificado como Hugo Alciviades Quiñónez Arrunategui, fue asesinado tras un ataque armado perpetrado por sujetos desconocidos en el interior de su domicilio.
El suceso se registró aproximadamente a las 03h00, en un momento en que la tranquilidad del sector se vio interrumpida por la irrupción de hombres armados. Según los hechos relatados, los atacantes llegaron hasta el inmueble donde se encontraba la víctima y procedieron a realizar un violento ingreso.
De acuerdo con el testimonio de uno de los moradores de la zona, el incidente comenzó con un fuerte estruendo que rompió el silencio de la madrugada. El sonido correspondía, según los presentes, al de una puerta siendo derribada por la fuerza. Inmediatamente después de este primer estruendo, se escuchó una ráfaga de disparos que desencadenó el pánico entre los habitantes del sector.
Ante la magnitud del ataque y la presencia de armas de fuego, los vecinos decidieron permanecer resguardados en el interior de sus hogares. El temor imperante en San Alejo fue tal que nadie quiso salir a las calles ni acercarse a las ventanas para observar lo que ocurría, intentando protegerse de una situación de violencia que parecía extenderse por el sector.
En una de las viviendas atacadas se encontraba Hugo Alciviades Quiñónez Arrunategui. El joven fue blanco de la agresión por parte de los hombres que ingresaron al inmueble. Tras recibir múltiples impactos de bala, la víctima intentó realizar un último esfuerzo por ponerse a salvo; sin embargo, según los informes del caso, Quiñónez no logró avanzar más de dos pasos tras el ataque antes de desplomarse, falleciendo en el lugar de los hechos.
Tras la detonación de las armas, los moradores reportaron haber escuchado el sonido de las llantas de un vehículo deslizándose sobre el pavimento, lo que permitió presumir que los responsables del crimen habían emprendido la huida de forma inmediata para evitar ser detectados.
La situación de tragedia se hizo evidente poco después, cuando los gritos de angustia de los familiares de la víctima alertaron a la comunidad. Ante la emergencia, se procedió a realizar la comunicación con el ECU-911 para reportar el ataque armado y solicitar la asistencia de las autoridades correspondientes.
En pocos minutos, la zona fue abordada por patrulleros y efectivos de la Policía Nacional. Los agentes procedieron a acordonar el área donde ocurrió el crimen para preservar la escena y permitir el desarrollo de las diligencias de investigación. Durante el procedimiento, los uniformados recogieron diversos indicios y realizaron las pericias necesarias dentro de la vivienda para recolectar elementos que ayuden a esclarecer lo sucedido.
Hasta el cierre de esta nota, las autoridades no han proporcionado información oficial sobre la identidad de los responsables ni se ha confirmado la detención de sospechosos. De igual manera, el móvil del asesinato permanece como una de las principales incógnitas para los investigadores.
La investigación policial se centrará en determinar las razones que llevaron al ataque contra el joven de 20 años. Los familiares y los residentes de San Alejo manifestaron desconocer si la víctima había recibido amenazas previas o si mantenía algún tipo de conflicto que pudiera estar vinculado con este hecho violento.
Una vez concluidas las pericias en la escena del crimen, el cuerpo de Hugo Alciviades Quiñónez Arrunategui fue trasladado al Centro Forense de Portoviejo. En dicha institución se llevará a cabo la autopsia de rigor, procedimiento fundamental para establecer formalmente las circunstancias de su muerte y aportar datos clave a la investigación judicial.
Este asesinato ha generado una profunda preocupación entre las familias que residen en el reasentamiento San Alejo, quienes fueron sorprendidos en sus hogares por la violencia de la incursión armada durante la madrugada. Las autoridades mantienen las investigaciones abiertas para dar con los responsables de este crimen.






