El canciller Carlos Espá manifestó que la incorporación del Perú al mecanismo denominado Escudo de las Américas representa una medida clave para fortalecer las capacidades de respuesta del Estado frente al lavado de activos y la actividad de las organizaciones criminales transnacionales.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Constitución, Reglamento y Relaciones Exteriores del Senado, el alto funcionario detalló las razones detrás de esta decisión estratégica. Según lo expuesto por Espá, la participación en este esquema de cooperación permitirá que el país cuente con el apoyo operativo y logístico de Estados Unidos, elementos que resultan fundamentales para enfrentar de manera más efectiva los delitos que trascienden las fronteras nacionales.
Respecto al origen y la naturaleza de este mecanismo, el ministro recordó que el Escudo de las Américas fue establecido en el mes de marzo del presente año. En aquel momento, un grupo de 13 países decidió integrarse al mecanismo de forma soberana, trabajando bajo el liderazgo de los Estados Unidos para consolidar una estructura de defensa regional.
“Es un mecanismo multilateral en el cual 13 países, en el mes de marzo, decidieron juntarse para luchar contra organizaciones criminales trasnacionales y contra el lavado de activos con el liderazgo de Estados Unidos”, precisó el canciller ante los medios de comunicación tras su presentación en la comisión parlamentaria.
En su exposición, el ministro profundizó en las ventajas técnicas y operativas que esta integración ofrece al Perú. Destacó que el mecanismo facilitará el intercambio de información entre los Estados miembros, lo cual es una herramienta crítica para el rastreo de actividades ilícitas. Asimismo, subrayó que la ciberseguridad y el respaldo logístico y operativo que puede proporcionar Estados Unidos serán pilares para robustecer las acciones de las autoridades peruanas contra estas estructuras delictivas.
Uno de los puntos más contundentes de su intervención se centró en la necesidad de abordar el crimen desde una perspectiva colectiva. El canciller cuestionó la capacidad de cualquier nación para enfrentar por sí sola la complejidad de las redes criminales actuales. “Es muy ingenuo pensar que un país, de manera individual, va a poder luchar con estas organizaciones criminales trasnacionales que ocupan grandes espacios regionales que son flexibles”, sentenció Espá, argumentando la importancia de la cooperación multilateral.
Dentro del contexto de la expansión de este mecanismo, el ministro también mencionó la situación de otros países de la región. Señaló que Colombia se convirtió en el último país en sumarse al Escudo de las Américas, proceso que se realizó bajo la presidencia de Abelardo de la Espriella.
Finalmente, ante las posibles críticas o cuestionamientos sobre la postura de la administración actual, el canciller Carlos Espá rechazó de manera tajante cualquier afirmación que sugiera que la decisión del Ejecutivo de incorporarse a este mecanismo internacional tenga una intención malintencionada o que sea una medida equivocada. Con ello, el ministro reafirmó la convicción del gobierno sobre el valor estratégico de esta alianza para la seguridad y el orden en la región.




