En una acción coordinada entre el Gobierno de Ecuador y el Comando Sur de Estados Unidos, se llevó a cabo la interceptación de una embarcación en aguas internacionales del Océano Pacífico. Según informaron las autoridades de ambas naciones, el navío estaba presuntamente vinculado al grupo delictivo Los Choneros, una de las organizaciones criminales más prominentes de Ecuador.
El Comando Sur de Estados Unidos detalló, a través de un comunicado publicado en la red social X, que la embarcación cumplía una función estratégica dentro de las rutas del narcotráfico, operando específicamente como una estación de reabastecimiento flotante. Esta infraestructura móvil brindaba apoyo logístico a operaciones ilícitas de tráfico de drogas en las aguas internacionales del Pacífico Oriental. La identificación del vínculo entre la nave y la organización narco-terrorista Los Choneros fue posible gracias a trabajos de inteligencia previos.
De acuerdo con datos de Insight Crime, Los Choneros es considerada una de las bandas delictivas de mayor tamaño en territorio ecuatoriano. Asimismo, el Gobierno del presidente Donald Trump ha designado a esta organización como una organización terrorista extranjera. Para el Comando Sur, la neutralización de esta embarcación representa un avance significativo en la lucha contra el crimen organizado, ya que permite cortar un "nodo crítico" en la cadena logística de los traficantes, facilitando así el desmantelamiento de las redes narco-terroristas que operan en la región.
Por su parte, el Ministerio de Defensa Nacional de Ecuador ratificó la información proporcionada por las autoridades estadounidenses. El organismo gubernamental remarcó que el barco servía como sostén para las operaciones criminales en alta mar, funcionando primordialmente como un punto de abastecimiento de combustible para las rutas del narcotráfico.
En cuanto a la ejecución táctica del operativo, el Comando Sur informó que la intervención se realizó sin incidentes y no se registraron víctimas fatales. La operación fue llevada a cabo por infantes de Marina y marineros de Estados Unidos, quienes interceptaron el barco, procedieron a retirar a las personas que se encontraban a bordo y, posteriormente, hundieron la embarcación. El Ministerio de Defensa de Ecuador calificó la acción como una neutralización exitosa gracias a la colaboración con su aliado estratégico.
Respecto a los individuos que fueron retirados de la nave, las autoridades oficiales confirmaron que quedaron bajo la custodia de las autoridades ecuatorianas. No obstante, los informes oficiales no precisaron la cantidad exacta de personas que se encontraban a bordo al momento de la interceptación.
Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, destacó la importancia de estas acciones en el marco de una estrategia más amplia. Donovan señaló que se están tomando medidas decisivas para destruir redes logísticas sofisticadas que son utilizadas por narco-terroristas para el tráfico de drogas y la propagación de la violencia en el Hemisferio Occidental. Asimismo, subrayó que esta operación es una muestra de las capacidades de élite y la precisión de la Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental, la cual mantiene una vigilancia constante en la zona para aplicar una "fricción sistémica total" sobre estas redes criminales.
Este operativo coincide con el primer aniversario del inicio de una campaña de ataques contra embarcaciones en el Pacífico y el Caribe, emprendida por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en septiembre de 2025. Según anuncios oficiales y análisis de CNN sobre las labores de búsqueda y rescate, en el transcurso de estas operaciones se han destruido al menos 67 embarcaciones y han fallecido al menos 221 personas.
La cooperación militar y de seguridad entre ambos países se ha intensificado recientemente. En marzo, el Comando Sur anunció el inicio de operaciones conjuntas con las Fuerzas Armadas ecuatorianas dirigidas contra organizaciones designadas como terroristas por Washington. Ecuador es uno de los Estados que ha permitido la presencia de fuerzas estadounidenses en su territorio para ejecutar operativos de seguridad contra grupos delictivos.
Recientemente, Ecuador también llevó a cabo una serie de operativos en diversos puntos del país con el respaldo del Comando Sur y la Administración para el Control de Drogas (DEA). Estas acciones estuvieron dirigidas contra estructuras vinculadas a Los Choneros y Los Lobos, resultando en decenas de arrestos y la incautación de armas, dinero, vehículos y drogas, según informó la DEA en un comunicado.
Estos eventos subrayan la estrecha relación de seguridad que han mantenido en los últimos meses el Gobierno del presidente Daniel Noboa y la administración de Donald Trump para combatir el crimen organizado en la región.




