El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado su firme convicción sobre los motivos por los cuales Rusia no logró obtener el control de Kiev, la capital de Ucrania, durante las primeras 24 horas tras el inicio de la invasión de dicho país. Según las declaraciones vertidas por el mandatario, el fracaso en alcanzar este objetivo estratégico en el tiempo previsto se debió primordialmente a la incompetencia de los generales rusos encargados de la operación.
Estas afirmaciones fueron realizadas por Donald Trump este martes durante una rueda de prensa celebrada en el Despacho Oval de la Casa Blanca. En el transcurso de su intervención, el presidente estadounidense se centró en analizar los errores tácticos que, a su juicio, alteraron el rumbo del conflicto desde sus primeras horas.
Trump hizo especial hincapié en la actuación de un general ruso en particular, aunque no reveló su identidad. Al referirse a este mando militar, el presidente lo calificó de "estúpido", añadiendo que desconoce quién es exactamente y sugiriendo que es posible que dicha persona ya no esté viva. El núcleo de la crítica de Trump radica en una decisión específica tomada por este oficial durante el avance hacia la capital ucraniana.
De acuerdo con el relato del presidente, el general ruso tenía frente a sí una "bonita autopista de cemento" que habría facilitado el desplazamiento rápido de sus tropas hacia Kiev. Trump sostuvo que, hasta el momento de tomar la decisión errónea, el general podría haber llegado a la capital ucraniana "sin nadie que se lo impidiera", lo que habría cambiado drásticamente la dinámica de la invasión.
Sin embargo, en lugar de utilizar la infraestructura vial disponible, el general decidió "girar a la derecha y meterse en las granjas". Esta acción, según Donald Trump, fue el detonante de un fracaso logístico y operativo masivo. El presidente describió que, como consecuencia de este desvío hacia los terrenos agrícolas, una columna entera compuesta por 1.000 tanques terminó quedando completamente atascada.
Para explicar la gravedad de la situación, Trump comparó el estado del terreno con "arenas movedizas", subrayando que los vehículos blindados quedaron inmovilizados en el barro. El mandatario vinculó este desastre con las condiciones meteorológicas adversas, señalando que la noche anterior a dicha maniobra había caído "el peor chaparrón en diez años", lo que convirtió los campos en un terreno intransitable para la maquinaria pesada del Ejército ruso.
En el análisis del presidente, esta elección de ruta no fue un simple error de cálculo, sino una "decisión terrible, legendariamente mala". Según Trump, este fallo táctico fue el factor determinante que impidió que el Ejército ruso lograra una victoria fulgurante el mismo 24 de febrero de 2022, fecha en la que comenzó la invasión.
Finalmente, el presidente de Estados Unidos concluyó que, de no haber ocurrido este episodio de incompetencia militar y de haber seguido la ruta de la autopista, el escenario bélico habría sido totalmente distinto. Trump fue tajante al afirmar que, bajo esas circunstancias, la guerra "podría haber acabado en un solo día", sugiriendo que la caída rápida de la capital habría precipitado el fin de las hostilidades.


