Una movilización social se concentró en las inmediaciones de la residencia del empresario estadounidense Peter Thiel, ubicada en el exclusivo barrio porteño de Barrio Parque. Los manifestantes se congregaron con el objetivo de reclamar el "desalojo" del tecnomagnate del país y expresar su rechazo al denominado “Súper RIGI”, un proyecto legislativo que busca ampliar los beneficios para las grandes inversiones. Esta iniciativa ya cuenta con la aprobación de la Cámara de Diputados, aunque su tratamiento final permanece pendiente en el Senado.
La convocatoria fue impulsada por la Coordinadora Plurinacional Basta de Falsas Soluciones, en conjunto con diversos partidos políticos y organizaciones sociales y ambientales que se oponen a la profundización del extractivismo en el territorio. Durante la jornada, las consignas principales fueron “Desalojo express a Peter Thiel”, “Fuera Peter”, “No al Súper RIGI” y “Los territorios y el agua no se venden”.
Un aspecto llamativo de la protesta fue el uso de máscaras y disfraces en referencia a la saga El señor de los anillos, obra de la cual Thiel es un reconocido admirador. El empresario ha trasladado esta fascinación a sus negocios, bautizando a varias de sus empresas con nombres inspirados en la obra de Tolkien, como es el caso de Palantir. En este contexto, los manifestantes portaron carteles con la frase "You Shall Not Pass" ("No pasarás"). Esta acción evoca una manifestación similar ocurrida semanas atrás, donde el grupo "Ciudadan@s Gandalf" también protestó en el mismo lugar utilizando disfraces del célebre mago.
Desde el ámbito legislativo, el diputado nacional Juan Marino manifestó su respaldo a la movilización a través de sus redes sociales. El legislador afirmó que al “tecnofascismo” se lo debe enfrentar mediante la “unidad, organización y movilización popular”.
Paralelamente a las protestas callejeras, el Congreso fue el escenario de una audiencia dedicada a analizar la presencia de Thiel en Argentina, sus vínculos con el Gobierno nacional y los posibles impactos en materia tecnológica, política, económica y ambiental de sus proyectos. A pesar de haber sido invitado al encuentro, el empresario no asistió a la sesión.
En dicha audiencia participaron especialistas en inteligencia artificial, académicos, referentes de derechos humanos, ambientalistas y tres periodistas de Editorial PERFIL: Juan Luis González, Giselle Leclercq y Agustino Fontevecchia. Juan Luis González centró su exposición en los nexos existentes entre Thiel, el universo libertario y la administración de Javier Milei. En particular, hizo mención a Gabriel Delgado Ayau, cofundador de Próspera —una "ciudad privada" en Honduras—, y su conexión con sectores cercanos al oficialismo.
Por su parte, Giselle Leclercq detalló la investigación periodística que permitió rastrear los movimientos de Palantir en el país. La periodista explicó que la empresa fundada por Thiel se registró en Argentina en 2022 y estuvo vinculada a un intento de acceder a la digitalización de los archivos secretos de la causa AMIA. Asimismo, relató cómo, mediante pedidos de información pública y documentos, se pudo reconstruir la llegada del empresario al país y la estructura de sociedades empleadas para la compra de su mansión en Buenos Aires.
En tanto, Agustino Fontevecchia planteó interrogantes sobre las razones por las cuales un empresario de la magnitud de Thiel decidió instalarse físicamente en Argentina, argumentando que podría influir políticamente o realizar negocios sin necesidad de residir en el territorio. Entre las posibles causas, mencionó factores personales, económicos y la afinidad ideológica que comparte con el presidente Javier Milei.
El foco del conflicto social radica en el "Súper RIGI", un régimen de incentivos para grandes inversiones impulsado por el Gobierno. Esta normativa establece una inversión mínima de 1.000 millones de dólares y se orienta especialmente a sectores estratégicos como los grandes centros de datos y la infraestructura digital. El debate sobre este régimen se ha intensificado debido al interés de Peter Thiel en desarrollar negocios en Argentina. El cofundador de Palantir, quien ya posee inversiones en el país y una mansión en Palermo Chico, ha mantenido reuniones con el presidente Milei y diversos funcionarios gubernamentales.




