En un esfuerzo coordinado para fortalecer el sector productivo nacional, ONU Mujeres ha realizado la entrega de ocho equipos especializados al Servicio Nacional Textil (Senatex). Esta acción tiene como objetivo fundamental la modernización de la cadena textil boliviana, bajo una premisa que trasciende el simple incremento de los volúmenes de fabricación; la meta central es producir con mayor calidad, articular capacidades técnicas y generar nuevas oportunidades para los actores del sector.
La implementación de esta mejora tecnológica se desarrolla bajo la dirección del Gobierno nacional, el cual opera a través del Ministerio de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua. Específicamente, es el Viceministerio de Políticas de Industrialización Sostenible y Artesanía el ente encargado de fortalecer las capacidades productivas y tecnológicas de Senatex. Esta iniciativa se enmarca en una nueva visión de industrialización estatal, orientada a recuperar, optimizar y poner todas las capacidades instaladas del Estado al servicio del desarrollo productivo del país.
La entrega de la maquinaria tuvo lugar en la planta de Senatex, ubicada en el municipio de El Alto. El equipamiento especializado representa una inversión superior a los 740.000 bolivianos, fondos que fueron financiados por la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (Koica). Esta inversión se ejecuta dentro del proyecto denominado “Fortalecimiento de las Unidades Productivas Lideradas por Mujeres aplicando el Enfoque de Género en Bolivia”, el cual es desarrollado de manera conjunta entre el Gobierno nacional y el organismo internacional.
El acto de entrega contó con la presencia del viceministro de Políticas de Industrialización Sostenible y Artesanía, Gustavo Jáuregui, quien acompañó la recepción de los equipos. Por parte de la institución beneficiaria, la directora general ejecutiva de Senatex, Carla Faval, fue la encargada de recibir la dotación tecnológica que ahora se integra a los procesos de la planta.
En cuanto al detalle técnico de la donación, la dotación incluye instrumentos especializados diseñados para elevar los estándares de calidad de los productos textiles. Entre estos se encuentran equipos destinados a evaluar la solidez de los textiles frente al frote, el lavado y la exposición a la luz, así como maquinaria específica para medir la resistencia al desgarre de las fibras y telas. Estos instrumentos son críticos para el aseguramiento de la calidad, permitiendo que la producción nacional cumpla con normativas técnicas más exigentes.
Además de los equipos de evaluación, la entrega incluyó infraestructura tecnológica para el proceso de manufactura. Se incorporó una enconadora de 10 cabezas, un motor y una bomba de agua, así como un autoclave y un caldero autoclave con una capacidad de 32 kilogramos. Este conjunto de maquinaria permitirá fortalecer significativamente los procesos productivos, optimizando el flujo de trabajo y mejorando la eficiencia operativa de la planta en El Alto.
Durante la ceremonia, el viceministro Gustavo Jáuregui enfatizó que la estrategia de industrialización planteada por el Gobierno no se limita a la cantidad de productos generados. El funcionario destacó que la verdadera industrialización significa "producir mejor", subrayando la importancia de articular las capacidades existentes y generar oportunidades reales de crecimiento para el sector.
Con la integración de estos ocho equipos, Senatex refuerza su capacidad de control y aseguramiento de la calidad, lo que permite que la industria textil boliviana avance hacia un modelo de producción más sostenible y tecnificado. La sinergia entre el Gobierno nacional, ONU Mujeres y la agencia Koica demuestra un enfoque integral donde la tecnología y el enfoque de género se combinan para potenciar las unidades productivas del país, asegurando que la infraestructura del Estado sea un motor efectivo para el desarrollo económico nacional.






