El senador Flávio Bolsonaro, quien se presenta como candidato del Partido Liberal (PL) a la Presidencia, ha intentado intervenir en una creciente disputa interna mediante una llamada telefónica a su hermano, Eduardo Bolsonaro (PL-SP). El objetivo del contacto fue solicitar a Eduardo que redujera la intensidad de sus ataques públicos contra aliados políticos, especialmente después de que el ex-deputado federal cassado endosara un material audiovisual crítico contra la candidatura de Michelle Bolsonaro al Senado por el Distrito Federal.
A pesar de la solicitud de su hermano, Eduardo Bolsonaro, quien reside actualmente en los Estados Unidos y es considerado foragido de la justicia brasileña, se ha negado a poupar a su madrastra de las críticas. Según fuentes cercanas, Eduardo cuenta con el apoyo de diversos aliados para poner en marcha estas ofensivas. En conversaciones con su entorno, el ex-deputado afirmó que no permitirá que Michelle se mantenga en una "zona de confort" durante el desarrollo de la campaña electoral. Personas próximas a Eduardo aseguraron al diario O Globo que su intención es realizar una "marcación cerrada" sobre la ex-primera dama para evitar que ella "repita lo que ya hizo" en el pasado.
La raíz de esta animosidad reside en la percepción que tiene Eduardo y su equipo sobre las aspiraciones políticas de Michelle. Según su evaluación, la ex-primera dama trabajó activamente para viabilizarse como candidata a la Presidencia o a la Vicepresidencia en una posible chapa junto al gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas (Republicanos-SP), de cara a las elecciones de 2026. Desde esta perspectiva, el rompimiento público que Michelle mantuvo anteriormente con Flávio fue interpretado como una estrategia final para fortalecer dicha pretensión. En este sentido, Eduardo y sus allegados consideran que Michelle solo decidió reaproximarse a su hijastro una vez que el plan de alcanzar la candidatura presidencial o vicepresidencial no logró avanzar.
El detonante más reciente que motivó el teléfono de Flávio fue la interacción de Eduardo en las redes sociales. El ex-deputado comentó "triste, pero verdadero" en una publicación del influenciador bolsonarista Allan dos Santos y procedió a compartir un video. En dicha grabación, Allan dos Santos califica a Michelle como una "incógnita" para el sector de derecha y cuestiona abiertamente sus posiciones políticas. Además, el video defendía las candidaturas de la deputada federal Bia Kicis (PL-DF) y del ex-desembargador Sebastião Coelho (Novo) para disputar las dos vacantes disponibles en el Senado por el Distrito Federal.
Los aliados de la ex-primera dama interpretaron que la acción de Eduardo no fue solo un respaldo a los ataques personales, sino también una defensa explícita de nombres alternativos para la disputa electoral en el Distrito Federal. Esta situación ha generado una preocupación considerable en el comando de la campaña de Flávio Bolsonaro, quien busca ampliar la presencia y el apoyo de Michelle en la contienda presidencial. Cabe destacar que Flávio ya había solicitado previamente a Eduardo que evitara ampliar los conflictos dentro de su propio campo político, incluyendo advertencias hechas durante encuentros sostenidos en los Estados Unidos.
Este episodio no es un hecho aislado, ya que Eduardo y Michelle ya habían protagonizado enfrentamientos públicos en junio pasado, durante una crisis interna del PL en el estado de Ceará. En aquella ocasión, la ex-primera dama criticó la aproximación del partido con el grupo político de Ciro Gomes (PSDB) y defendió la necesidad de abrir espacio para la vereadora Priscila Costa (PL-CE), quien es su aliada, en la carrera por el Senado.
En aquel conflicto, Flávio Bolsonaro defendió la conducción oficial del partido y respaldó al diputado André Fernandes (PL-CE), mientras que Eduardo también lanzó ataques contra Michelle. La ex-primera dama respondió acusando a los hermanos de actuar de manera coordinada y premeditada, señalando que los textos publicados por ambos eran tan similares que parecían haber sido combinados. Tras el cierre de esa crisis, Flávio pidió disculpas a su madrastra y el expresidente Jair Bolsonaro intervino para promover la reconciliación. Gracias a esa mediación, Michelle retomó la grabación de materiales para la campaña presidencial y comenzó a pedir votos para Flávio en eventos realizados en el Distrito Federal.




