El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha manifestado que la totalidad de los grupos criminales que operan en el territorio nacional deben ser tratados bajo la denominación de “terroristas”. Esta declaración, emitida en el marco de un Consejo de Seguridad realizado este domingo en la ciudad de Barranquilla, representa una señal clara del endurecimiento de la política de seguridad implementada por su Gobierno.
Durante el encuentro, el mandatario señaló que actividades como el narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión y el contrabando no actúan de forma aislada, sino que se encuentran profundamente conectadas entre sí. Bajo esta premisa, De la Espriella sostuvo que el Estado colombiano no debería establecer diferencias ni distinciones al momento de combatir estas amenazas, instando a unificar la respuesta institucional frente a la delincuencia organizada.
En sus declaraciones, el presidente fue enfático al señalar que es necesario dejar de tratar a los bandidos de maneras diferenciadas. Según el mandatario, la estrategia ahora consiste en aplicar una sola denominación para todas estas estructuras: grupos terroristas. Esta postura busca eliminar cualquier matiz en la acción del Estado, asegurando que la respuesta sea uniforme independientemente del tipo de delito cometido por estas organizaciones.
El presidente de la República subrayó que el narcotráfico continúa siendo la fuente principal de financiación para las diversas estructuras criminales que afectan al país. Debido a este factor, aseguró que su administración no permitirá que exista un tratamiento distinto para los grupos que se lucran de este negocio, reiterando que la división en la categorización del crimen ha terminado. El mandatario afirmó que, cuando se trata de combatir el crimen, no habrá diferencias ni en la acción ni en la respuesta del Estado, sentenciando que todos serán tratados como terroristas, pase lo que pase.
En el plano internacional, el Gobierno de Abelardo de la Espriella ha estrechado sus vínculos con Estados Unidos desde que asumió la presidencia hace unas semanas. Como parte de esta alineación estratégica, el mandatario anunció durante su toma de posesión la incorporación de Colombia al denominado Escudo de las Américas. Esta alianza, impulsada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, tiene como objetivo central combatir el crimen organizado y el narcotráfico en la región.
Por su parte, la administración de Donald Trump ha expresado su disposición para brindar apoyo al Gobierno colombiano con el fin de derrotar a las organizaciones criminales y narcoterroristas. Para lograr este objetivo, se ha planteado el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad en Colombia mediante el despliegue de tecnología estadounidense, la cual ha sido calificada como "sin igual", además de la ejecución de operaciones coordinadas entre las fuerzas de ambos países.
En cuanto a las medidas internas, el presidente anunció en Barranquilla que se implementará una mayor coordinación entre las Fuerzas Militares, la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y el cuerpo de jueces. Como parte de este plan, se prevé la creación de cuerpos élite y la instauración de un Bloque Nacional de Búsqueda contra la Extorsión, diseñado específicamente para combatir este delito.
Asimismo, el mandatario hizo un llamado a fortalecer la persecución de las finanzas criminales. Para ello, el Gobierno buscará el apoyo activo del sector bancario y de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), con el propósito de asfixiar económicamente a las estructuras delictivas.
Finalmente, Abelardo de la Espriella informó que su intención es convertir a la ciudad de Barranquilla y su área metropolitana en un “laboratorio” para su estrategia de seguridad. Este modelo piloto se basará en tres pilares fundamentales: una mayor presencia policial, el uso intensivo de la inteligencia y una coordinación institucional estrecha, buscando que los resultados obtenidos en esta zona puedan ser replicados en el resto del país.




