El Parque Industrial de Mar del Plata ha fijado una meta ambiciosa para los próximos años, proyectando alcanzar un total de 8.000 puestos de trabajo formales para el año 2027. Esta proyección fue comunicada por Luis Emilio Terry Artusa, presidente del complejo productivo y titular de la firma Norgreen SA, quien destacó que el crecimiento del predio no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una tendencia sostenida en el tiempo.
En la actualidad, el complejo ya cuenta con una base sólida de más de 7.200 empleos registrados. Para llegar al objetivo propuesto, la entidad prevé la incorporación de aproximadamente 800 nuevos puestos de trabajo durante el próximo año. Este incremento se fundamenta en dos ejes principales: la llegada de nuevas compañías que deciden radicarse en el predio y la expansión de las firmas que ya forman parte del parque. Según Terry Artusa, ambos movimientos se producen de manera simultánea, lo que permite sostener y potenciar la actividad productiva de la región.
Un punto destacable en el análisis del presidente del parque es la resiliencia del complejo frente a los ciclos económicos. Terry Artusa afirmó que el predio se encuentra en un proceso de crecimiento permanente desde hace dos décadas. Según sus declaraciones, el parque no ha registrado decrecimientos en ninguno de los años, independientemente de las crisis económicas que hayan afectado al resto del país. El dirigente industrial reconoció que esta realidad contrasta con la percepción general del entorno económico, pero subrayó la importancia de visibilizar el éxito del sector productivo local.
Más allá de las cifras de empleo, el actual contexto de expansión ha servido como marco para que los industriales expresen sus necesidades fundamentales. Durante la inauguración de un nuevo acceso al complejo, Terry Artusa fue enfático al señalar que el requerimiento primordial de los industriales argentinos es contar con las condiciones básicas que les permitan producir. En sus propias palabras, el reclamo se resume en la necesidad de que las autoridades "los dejen hacer lo que saben hacer".
En relación con la política económica actual, el presidente del Parque Industrial se manifestó a favor de la desregulación y la facilitación de la actividad económica. No obstante, introdujo una salvedad crítica: la necesidad de revisar qué sectores específicos requieren de reglas particulares y protecciones puntuales. Para fundamentar esta postura, Terry Artusa recurrió al ejemplo de las economías desarrolladas, señalando que en dichos países existen barreras instauradas para proteger el mercado interno frente a "malas prácticas" comerciales utilizadas por algunas naciones para ingresar sus productos en otros mercados.
Bajo esta premisa, el industrial advirtió que la desregulación no debe ser total ni indiscriminada, sosteniendo que "no todo lo va a resolver el mercado". Esta visión propone un equilibrio entre la apertura económica y la protección estratégica de ciertos sectores productivos para garantizar la sostenibilidad de la industria nacional.
En paralelo al crecimiento operativo y la definición de posturas económicas, el parque ha avanzado en mejoras de infraestructura críticas. Recientemente se inauguró un nuevo acceso destinado a optimizar la circulación y reforzar la seguridad dentro del predio. Anteriormente, el tránsito hacia ciertos sectores obligaba a los vehículos a ingresar por la Ruta 88 y atravesar internamente todo el complejo, lo que generaba complicaciones logísticas y riesgos en materia de seguridad.
Esta obra de infraestructura fue el resultado de un esfuerzo coordinado. La inversión principal fue financiada por los propios empresarios del parque a través de la comisión directiva, contando además con el apoyo y la colaboración de la Municipalidad, Vialidad Provincial y Vialidad Municipal. Con la puesta en marcha de este nuevo acceso, el complejo busca ordenar el flujo vehicular y facilitar la operatividad de las empresas radicadas, acompañando así el camino hacia la meta de los 8.000 empleos formales prevista para 2027.






