El sector de la construcción en Colombia se encuentra en un momento crítico de transición. Tras atravesar un periodo de cuatro años caracterizado por una tendencia a la baja en las ventas y un volumen de desistimientos que alcanzó un máximo histórico, la industria intentaba prepararse para una nueva etapa de crecimiento. Sin embargo, este proceso se vio interrumpido por un terremoto que azotó la región occidente del país, dejando un saldo devastador de 195.320 viviendas dañadas y 6.193 edificios afectados, lo que obligó a miles de familias a abandonar sus hogares.
Ante este escenario, y considerando que las proyecciones indican que la reconstrucción nacional podría extenderse por más de seis años, diversas entidades bancarias y cooperativas han comenzado a implementar políticas de alivio financiero e incluso condonación de deudas. En este contexto, Bancolombia ha tomado una medida destacada con el lanzamiento de una línea de créditos hipotecarios con una tasa del 8% Efectivo Anual (E.A.), diseñada específicamente para beneficiar a 7.000 familias que fueron afectadas por el sismo.
Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia, enfatizó la importancia de esta iniciativa señalando que la entidad tiene la responsabilidad de contribuir a la recuperación de la zona. Según Mora, el objetivo es poner a disposición soluciones de crédito en condiciones especiales que permitan tanto a las personas como a los empresarios levantarse tras la tragedia. Esta tasa preferencial del 8% estará vigente durante toda la vida del crédito para los beneficiarios, comenzando su aplicación a partir del 25 de agosto.
Para poner esta cifra en perspectiva, es necesario analizar el panorama general del mercado financiero actual. Para quienes no forman parte del grupo de afectados por el sismo, las tasas de Bancolombia y otras entidades para la adquisición de inmuebles en pesos oscilan entre el 12,36% y el 18%, variando según el perfil del cliente y el tipo de vivienda.
En el segmento de Vivienda de Interés Social (VIS), las cifras de la Superintendencia Financiera con corte al 14 de agosto revelan que las tasas más competitivas para créditos con plazos de entre 15 y 20 años son ofrecidas por el Fondo Nacional del Ahorro (FNA), con un 11,71%, seguido por el Banco de Occidente con un 13,26% y el Bbva Colombia con un 13,31%.
Otras entidades que ofrecen opciones para el segmento VIS incluyen a AV Villas (13,49%), Banagrario (14,27%), Banco Caja Social (14,28%) y la cooperativa Confiar (14,38%). En el extremo opuesto, las tasas más elevadas para este tipo de vivienda se encuentran en Credifamilia, con un 16,84%, Banco Unión, con un 16,80%, y Cotrafa, con un 15,57%. Cabe resaltar que la tasa regular de Bancolombia para este segmento se sitúa en el 15,19%.
En cuanto a la vivienda no VIS, el Fondo Nacional del Ahorro se mantiene como la opción más económica con una tasa del 12,36%. Le siguen entidades como AV Villas con 13,56%, Banco Caja Social con 15,13% y Banagrario con 17,72%. Las referencias más altas en este grupo corresponden al Banco Unión, con un 18%, el Banco de Bogotá con 15,82% y Bancolombia con 15,73%. Al respecto, Laura Roa, presidenta del FNA, mencionó que la entidad ha realizado un esfuerzo significativo para evitar el incremento de las tasas y mantenerlas competitivas, facilitando así el acceso al crédito para más colombianos.
Desde la perspectiva del sector constructor, Luis Aurelio Díaz, presidente de Grupo Oikos, señaló que aunque las tasas actuales son más altas de lo habitual, existe la expectativa de que se produzca una corrección importante durante el primer semestre del próximo año. Esta esperanza está ligada a los subsidios que el nuevo gobierno busca restablecer.
Díaz sugirió que sería sumamente positivo que la reducción de tasas aplicada a los damnificados se extendiera a nivel nacional. El empresario explicó que muchos ciudadanos están a la espera no solo de los subsidios de caja de compensación y el subsidio recurrente informado por el gobierno, sino también de tasas competitivas que permitan que la cuota mensual del crédito sea inferior al costo actual de un arrendamiento.
En conclusión, la reducción de tasas para créditos ya adquiridos y las nuevas líneas especiales representan un alivio fundamental para el cierre financiero de miles de familias afectadas por el sismo, al tiempo que actúan como un motor de impulso para la reactivación del sector constructor en el país.





