La tensión política entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo en Bolivia ha escalado significativamente este miércoles 19 de agosto de 2026. El centro de la controversia es el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, quien se encuentra en el ojo del huracán tras haber sido objeto de una censura impuesta por la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP). Esta medida fue adoptada luego de que el titular de la cartera económica no se presentara a la interpelación programada, un acto que diversos legisladores han calificado como una grave falta de respeto a la institución parlamentaria.
El diputado Ricardo Rada, representante del Partido Demócrata Cristiano (PDC), ha sido una de las voces más críticas frente a la situación. Rada ha instado públicamente al ministro Espinoza a "dar un paso al costado" y presentar su renuncia inmediata. Según el legislador, la permanencia de Espinoza en el cargo representa una carga innecesaria para el presidente de la República, Rodrigo Paz. En sus declaraciones, Rada subrayó que la renuncia del ministro sería la vía más adecuada para facilitar la gestión gubernamental y aliviar la presión política que actualmente recae sobre la figura presidencial debido a las acciones del propio ministro.
Rada enfatizó que la censura no fue el resultado de una evaluación técnica del desempeño del ministro, sino una consecuencia directa de su ausencia. El diputado aseguró que el proceso de interpelación era una oportunidad sencilla para que Espinoza diera la cara y respondiera a los cuestionamientos, garantizando que, de haberse presentado, la Asamblea no habría procedido con la censura. En este sentido, el legislador sostuvo que el Parlamento ya no está evaluando la gestión económica, sino que se encuentra juzgando la "falta de respeto" manifestada por el ministro al ignorar el llamado del Legislativo.
Asimismo, el diputado del PDC advirtió sobre los riesgos de judicializar el conflicto. Ante la posibilidad de que el ministro recurra al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) para impugnar la decisión, Rada señaló que este camino podría deteriorar aún más la ya fragilizada relación entre el Ejecutivo y la ALP.
Por su parte, la diputada Sandra Rivero, también integrante del PDC, mantuvo una postura aún más tajante. Para la asambleísta, la condición de José Gabriel Espinoza ha cambiado drásticamente a raíz de la votación, afirmando que, para efectos de la Asamblea, él ya es un "exministro". Rivero defendió la legitimidad de la medida, remarcando que la decisión de censura se fundamentó estrictamente en lo establecido por la Constitución Política del Estado (CPE).
La diputada Rivero cuestionó duramente la reacción del Gobierno, específicamente la postura del vocero presidencial, José Luis Gálvez, y la del propio ministro Espinoza, quienes han puesto en duda la validez de la determinación legislativa. Según Rivero, lo correcto y constitucional habría sido que el Ejecutivo apartara al ministro de su cargo inmediatamente después de la censura, mientras se espera una resolución definitiva por parte del TCP. La legisladora insistió en que negar o justificar la permanencia del ministro es contrario a lo que manda la normativa constitucional.
Rivero concluyó su intervención advirtiendo que la censura debe cumplirse estrictamente. En su opinión, el Poder Ejecutivo no podrá trabajar con libertad ni eficiencia si mantiene en su equipo a una persona que no cuenta con el reconocimiento ni la confianza de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Frente a estas presiones, el ministro José Gabriel Espinoza ha manifestado que no aceptará la medida de manera sumisa. El titular de Economía anunció que procederá a realizar una consulta formal ante el Tribunal Constitucional Plurinacional para determinar si el proceso de censura se llevó a cabo dentro del marco de la Constitución Política del Estado y si, por lo tanto, posee validez legal.
Finalmente, el diputado Hidelberto Márquez aportó un matiz técnico y político a la disputa. Márquez aclaró que la decisión final sobre la ejecución de la medida recae en el presidente Rodrigo Paz. Además, el legislador reveló un dato crucial sobre la votación: para que la censura se ejecute plenamente, se requerían 111 votos entre diputados y senadores. Sin embargo, en la sesión correspondiente, solo se alcanzaron 91 votos, lo que deja la situación jurídica y administrativa del ministro en un terreno de incertidumbre mientras se aguarda la decisión presidencial y el fallo del TCP.





