El escenario político argentino ha dado un giro inesperado. Tras meses de tensiones, Karina Milei, la hermana y principal aliada del presidente Javier Milei, mantuvo una llamada telefónica de media hora con Mauricio Macri, jefe del PRO, para proponerle un acercamiento partidario. Esta movida, impensada hasta hace poco, surge en un contexto de creciente fragilidad para el oficialismo, marcado por indicadores económicos negativos y una caída en la aprobación social.
La urgencia del Gobierno se manifiesta en una serie de acciones coordinadas. Diego Santilli, apodado "El Colorado", ha asumido un rol central como articulador entre La Libertad Avanza y el PRO, emprendiendo un extenso recorrido por las provincias. Santilli ha mantenido reuniones clave con gobernadores como Rogelio Frigerio de Entre Ríos y Raúl Jalil de Catamarca, además de participar en una cumbre con mandatarios del Norte Grande en Misiones. En estos encuentros también estuvo presente el ministro de Economía, Luis Caputo, quien parece haber abandonado el optimismo de meses anteriores tras notar el cambio en el humor social.
Este nuevo rumbo responde a una realidad económica alarmante. Según un informe de Fundar, en mayo se registró el cierre de más de 2.300 empresas, y 15 de los 18 sectores económicos del país presentaron caídas respecto al mes anterior. Santiago Bausili, presidente del Banco Central, reconoció ante el establishment que la economía crece más despacio de lo previsto. A esto se suma la situación electoral: tras una dura derrota en septiembre de 2025 en territorio bonaerense y la necesidad de un rescate financiero por parte del Tesoro norteamericano, la posibilidad de una reelección presidencial para 2027 ha entrado en un terreno incierto. El propio Luis Caputo ha sugerido que cada vez son menos quienes creen que el camino hacia el 2027 será sencillo.
En el plano de las negociaciones electorales, el jueves pasado se llevó a cabo una reunión en Casa Rosada encabezada por el ministro coordinador junto a Martín y Eduardo Menem, y los enviados de Mauricio Macri, Cristian Ritondo y Fernando de Andreis. El objetivo es discutir las condiciones de un eventual acuerdo para 2027. Mientras tanto, en el seno del PRO, algunos referentes recuerdan con ironía el grupo de WhatsApp "Nadie maneja nada", creado en 2019, aludiendo a que la política argentina suele ser menos sofisticada de lo que parece y que los movimientos responden más a la urgencia que a estrategias estudiadas.
Sin embargo, el camino hacia la unidad no está libre de obstáculos. Existe una disputa abierta entre Mauricio y Jorge Macri, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Jorge Macri ha intentado congraciarse con La Libertad Avanza para asegurar su reelección, un movimiento que ha generado malestar en el entorno del expresidente. Fuentes cercanas a Karina Milei indican que, de concretarse un acuerdo integral que incluya a la Capital Federal, el garante sería Mauricio Macri, lo que plantea la incógnita sobre cómo se gestionaría la aspiración reelectiva de su primo.
Paralelamente, el peronismo ha comenzado a reaccionar. En un encuentro reciente en un hotel de Retiro, Sergio Massa, Máximo Kirchner y Axel Kicillof se reunieron con gobernadores y jefes de bloque para unificar criterios, principalmente en torno al sostenimiento de las PASO, viendo una ventana de oportunidad para disputar la Presidencia el próximo año.
La situación social también presiona al Ejecutivo. Una encuesta de la Universidad de San Andrés revela que el 61% de los encuestados desaprueba la gestión de Milei, superando los niveles de desaprobación que tuvo Macri antes de perder las primarias de 2019. El 57% considera que el país empeoró en comparación con 2025, citando la falta de trabajo (39%) y los bajos salarios (36%) como las mayores preocupaciones. Ha surgido el fenómeno del trabajador con pluriempleo que, aun así, no llega a fin de mes, una situación que alarma tanto al sector empresarial como al sindical.
En el sector de la construcción, Gerardo Martínez, jefe de la UOCRA, ha solicitado la revitalización de más de 100 proyectos del programa PROCREAR. A pesar de las reuniones con economistas y organismos como la CAF, la falta de voluntad política del Gobierno ha sido señalada como el principal freno. Mientras tanto, el Gobierno intenta mitigar la crisis flexibilizando créditos en dólares para empresas y buscando apoyos parlamentarios urgentes con los gobernadores.
Finalmente, el clima interno en el Gobierno refleja una desconexión. Mientras Karina Milei impulsa los acuerdos políticos, el presidente permanece recluido en Olivos y las "Fuerzas del Cielo" han reducido su actividad digital. En un contexto global de insatisfacción social, donde consultores como Jaime Durán Barba advierten sobre una crisis de representación generalizada, el oficialismo busca desesperadamente un ancla política que le permita sobrevivir electoralmente.



