El Gobierno ha sufrido un fuerte revés político tras confirmarse la renuncia inmediata de la ministra Natalia Duco y de su subsecretario, Andrés Otero. El detonante de estas salidas fue la filtración de un video que expone el uso irregular de un vehículo fiscal para asistir a una fiesta privada, un hecho que terminó por precipitar la salida de ambas autoridades del gabinete.
La noticia fue oficializada a través de la Dirección de Comunicaciones de la Oficina del Presidente José Antonio Kast, la cual emitió el comunicado correspondiente a las 22:11 horas de este jueves. El desenlace ocurre en un contexto crítico, ya que el uso no autorizado del automóvil del Estado para asistir a un asado estaba siendo objeto de una auditoría por parte de la Contraloría General de la República.
El registro audiovisual, que fue difundido públicamente, muestra a diversos funcionarios participando en una sesión de karaoke durante el pasado mes de abril. Esta prueba resultó determinante, ya que tumbó la versión sostenida por el subsecretario Andrés Otero, quien había afirmado previamente que la actividad en cuestión correspondía a un encuentro estrictamente de trabajo. Según fuentes del sector, el propio Otero habría sido quien grabó las imágenes que finalmente sellaron su destino político.
Sin embargo, el ambiente en el equipo ministerial ya era tenso mucho antes de la difusión del video. El miércoles, a las 17:30 horas, la exatleta y entonces ministra Duco se presentó en la sede de Gobierno con el objetivo de coordinar la estrategia frente a una serie de severas irregularidades contables detectadas en la Corporación Santiago 2023. En dicha reunión participaron el jefe del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval, y diversos asesores jurídicos.
Durante esa jornada, quedó en evidencia una suerte de "guerra civil" entre las autoridades. Irarrázaval manifestó su molestia ante los reproches mutuos que se daban entre la ministra y el subsecretario, aunque en ese momento respaldó la posición de Duco. Ambos acordaron retomar el diálogo la tarde del jueves para evaluar el impacto público que podrían tener los casos que enfrentaban.
La agenda del jueves comenzó con una reunión a las 11:30 horas entre Natalia Duco y la contralora Dorothy Pérez. Durante un encuentro que duró 40 minutos, analizaron los antecedentes financieros relacionados con los Juegos Panamericanos. Al finalizar la cita, la exministra se trasladó al palacio presidencial para informar al mandatario sobre las novedades de dicha conversación.
El punto de quiebre ocurrió al mediodía, cuando el video de la fiesta se hizo público. La divulgación aceleró los tiempos políticos y provocó la intervención directa del presidente José Antonio Kast. Finalmente, a las 21:00 horas, Duco ingresó al despacho presidencial donde presentó su renuncia y dejó la cartera. En el caso de Andrés Otero, la notificación de su salida se realizó de forma remota a través de una llamada telefónica.
Cabe destacar que la relación entre Duco y Otero venía acumulando episodios críticos. A finales de julio, se produjo un choque cuando la ministra intentó remover a Lorena Castillo del Instituto Nacional de Deportes (IND), debido a la crisis logística generada por el concierto de BTS. No obstante, Otero desautorizó la medida mientras la titular se encontraba en un viaje al extranjero.
A este clima de inestabilidad se sumó una denuncia anónima ingresada el 4 de agosto. En dicho libelo se acusan traspasos irregulares de fondos por un monto de 1.400 millones de pesos, los cuales habrían sido transferidos desde el IND hacia la Federación de Tenis de Chile. Este dato es particularmente sensible dado que el ahora exsubsecretario Andrés Otero ejerció anteriormente como gerente general de dicha entidad deportiva.



