El impacto del fenómeno climático El Niño ya comienza a reflejarse en diversos indicadores económicos del Perú, afectando principalmente a sectores tradicionales como la pesca y la agricultura. Según datos oficiales proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la producción pesquera registró una caída cercana al 80% durante el mes de mayo, evidenciando la vulnerabilidad de esta actividad ante las variaciones térmicas del océano. No obstante, el análisis del impacto climático se extiende más allá de los sectores extractivos.
En el marco del evento Moody’s Inside Latam 2026, Fernando Eguiluz, CEO de BBVA Perú, advirtió sobre la existencia de segmentos económicos que podrían no haber anticipado con la misma rigurosidad que otros los efectos de las altas temperaturas actuales y las intensas precipitaciones previstas para los próximos meses. Específicamente, el ejecutivo señaló que las pequeñas y medianas empresas (pymes) y el sector textil se encuentran en una posición de mayor riesgo.
En el caso de las pymes, la preocupación radica en la posible interrupción de la cadena productiva. Eguiluz precisó que cualquier ruptura en el flujo de suministros o logística, derivada de los daños en infraestructuras críticas por las lluvias, podría generar una afectación considerable en la operatividad de estas empresas. Por otro lado, el sector textil ya ha empezado a sentir los efectos del clima; el gerente enfatizó que las empresas de este rubro perdieron prácticamente toda la temporada de venta de prendas de invierno, debido a que las temperaturas no fueron propicias para el consumo de este tipo de indumentaria.
A pesar de estos riesgos, el sistema bancario ha implementado estrategias de anticipación. Fernando Eguiluz aseguró que la banca, en términos generales, ha venido preparando planes para reactivar con rapidez la entrega de créditos que serán necesarios para enfrentar las consecuencias del fenómeno. En contraste con las pymes, el ejecutivo mencionó que muchas empresas agrícolas y pesqueras se han preparado mejor para esta perturbación climática, contando con seguros y un capital de trabajo adecuado para mitigar los daños.
Respecto a la gestión del riesgo crediticio, el CEO del BBVA Perú hizo una comparación con la situación vivida hace dos años y medio, periodo marcado por el estallido social contra el gobierno de Dina Boluarte y una recesión económica que generó momentos muy complicados en términos de morosidad. Sin embargo, afirmó que en la actualidad los bancos disponen de mejores herramientas para evaluar a sus clientes, basándose en modelos más precisos, mayor acceso a la información y políticas de seguimiento más potentes. Eguiluz destacó que, especialmente en el mundo del retail orientado a personas, la clave reside en mantener controles estrictos y una capacidad de anticipación constante.
Otro punto relevante abordado por el ejecutivo fue el estado de la liquidez en el sistema financiero. Según Eguiluz, los ocho retiros de fondos de las AFP han inyectado una liquidez importante al sistema. Esta situación ha sido tan significativa que el BBVA Perú decidió postergar la emisión de papeles que tenía planeada para este año, ya que el crecimiento del crédito no ha requerido recurrir a ese fondeo externo. Esta tendencia, señaló, se repite en varias entidades financieras del país.
El gerente explicó que la liquidez actual, tanto en dólares como en soles, se ve favorecida no solo por los retiros de las AFP, sino también por la exportación de materias primas y la entrada de divisas. Si bien aclaró que no se sabe si esta condición sea permanente, destacó que actualmente existe un crecimiento sólido en los saldos de los depósitos.
Mirando hacia el futuro, la expectativa del banco es que el crédito empresarial recupere relevancia a medida que aumente la confianza de los líderes de las compañías. Eguiluz argumentó que será indispensable una reactivación fuerte en los proyectos de infraestructura que resulten dañados por El Niño. Asimismo, sostuvo que el plan económico para los siguientes cinco años debe estar fuertemente respaldado por la inversión, señalando que este ha sido un elemento ausente en los últimos diez años.
Finalmente, el ejecutivo destacó la transformación digital dentro de su entidad, mencionando que la inteligencia artificial ya soluciona el 80% de las cuatro consultas más frecuentes que reciben en el banco, optimizando la atención al cliente.




