La startup especializada en el arriendo de vehículos eléctricos, Tucar, ha iniciado formalmente un proceso legal para intentar salvar su operatividad. Este miércoles, la compañía presentó una solicitud ante el 13º Juzgado Civil de Santiago para acogerse a un proceso de reorganización concursal, una medida orientada a reestructurar sus obligaciones financieras y evitar así declararse en quiebra.
El proceso de reorganización judicial involucra a dos entidades. En primer lugar, Tucar SpA ingresó la solicitud para reestructurar pasivos que ascienden a un total de $12.475.380.781. De manera complementaria, la sociedad Sam Rogers presentará su solicitud de reorganización en los próximos días, buscando reestructurar pasivos por un monto aproximado de $5.100.000.000. En conjunto, ambas sociedades suman un pasivo total que alcanza los $17.575 millones.
En cuanto a la composición de esta deuda, el financiamiento representa la carga más pesada con un monto de $5.924 millones. A esto se suma la deuda contraída con proveedores y servicios, que llega a los $3.234 millones, y compromisos pendientes con empresas relacionadas que totalizan $2.673 millones. Entre los acreedores más relevantes de la compañía destacan Forum Servicios Financieros, Enel X y la Sociedad Concesionaria Costanera Norte.
La crisis financiera de la startup se origina en una estrategia de crecimiento acelerado implementada entre los años 2021 y 2025. Durante este periodo, la empresa llevó a cabo una agresiva expansión para consolidar su flota 100% eléctrica destinada a aplicaciones de transporte. Si bien este movimiento permitió a Tucar asumir un liderazgo pionero en el sector de la electromovilidad, implicó altos costos de adquisición de activos que, con el tiempo, sufrieron una fuerte devaluación en el mercado.
A este escenario se sumaron factores externos críticos ocurridos a partir del año 2025. En primer lugar, la entrada en vigencia de nuevas exigencias regulatorias provocó que una cantidad considerable de clientes optaran por restituir los vehículos que tenían arrendados, lo que impactó negativamente los flujos de caja de la sociedad.
Simultáneamente, durante el mismo año 2025, Tucar enfrentó conflictos con un proveedor clave. Estas diferencias operativas obligaron a la compañía a paralizar una parte importante de su flota, inmovilizando capital de trabajo y dejando cerca de la mitad de sus vehículos inoperativos durante un periodo prolongado. Esta situación no solo afectó el flujo de caja inmediato, sino que también mermó la capacidad de la empresa para reparar vehículos siniestrados y reponerlos oportunamente, resultando en una disminución de la flota operativa y una consecuente pérdida de ingresos por arriendo.
A pesar de este cuadro de insolvencia, la compañía sostiene que su modelo de negocio sigue siendo viable. Actualmente, Tucar mantiene una operación rentable con una facturación anual cercana a los $10.000 millones y flujos de caja positivos, apoyados en una flota activa de aproximadamente 850 vehículos. No obstante, la empresa reconoce que la pesada estructura de capital y los pasivos con acreedores clave han asfixiado sus finanzas.
Ignacio Guimpert, CEO de Tucar, señaló que la empresa es reconocida por haber abierto y liderado un nuevo mercado para la electromovilidad, destacando que cuentan con un gran conocimiento acumulado y razones objetivas para confiar en el negocio. Guimpert explicó que la propuesta para proveedores, acreedores, clientes y colaboradores consiste en un plan "robusto y realista" basado en tres pilares: la reorganización judicial para pagar las deudas en plazos razonables, la búsqueda de un nuevo inversionista estratégico y el refuerzo del gobierno corporativo.
Para ejecutar esta hoja de ruta, Tucar ha contratado la asesoría del abogado experto en reestructuración Ricardo Reveco y del ingeniero Ernesto Solís. El objetivo de este equipo es estructurar la defensa legal y negociar los pagos, dividiéndolos entre la deuda financiera y los proveedores esenciales. El plan contempla además posibles cambios en la estructura de control societario para garantizar la continuidad del modelo de negocio.
Finalmente, Tucar informó que presentará su propuesta de acuerdo de reorganización a los acreedores dentro de los plazos legales, asegurando transparencia total durante el proceso. Como parte de la presentación judicial, la empresa propuso a Patricio Jamarme y Enrique Ortiz como veedores titulares.






