ÚLTIMA HORA

Cobertura 24 h · Redacción propia · jueves, 22 de octubre de 2026 · App oficial en Google Play

Menú

El espejismo de las encuestas: cómo los mercados de predicción fallaron en las primarias progresistas

Los sondeos daban como favorita a la socialista democrática Francesa Hong en las primarias del Partido Demócrata en Wisconsin, pero perdió ante David Crowley, el candidato del establishment. ¿Qué falló?

Audionoticia

Escucha el reporte completo

El espejismo de las encuestas: cómo los mercados de predicción fallaron en las primarias progresistas

Dos semanas consecutivas de primarias en Estados Unidos han dejado una lección fundamental para los analistas y seguidores de la política contemporánea: el panorama electoral actual está saturado de ruido. En estados políticamente competitivos, los candidatos progresistas enfrentaron sorpresas sucesivas que pusieron en evidencia la fragilidad de las proyecciones basadas en encuestas de baja calidad y la volatilidad de los mercados de predicción.

El fenómeno se hizo evidente en Michigan y Wisconsin, donde la combinación de promedios de encuestas sesgadas y apuestas agresivas en plataformas de predicción creó la ilusión de victorias aseguradas antes del día de la votación. En ambos casos, los datos disponibles sugerían ventajas abrumadoras para los candidatos progresistas, basándose en gran medida en sondeos realizados por entidades partidistas, lo que alimentó una cámara de eco en las redes sociales y una sensación de impulso que no se tradujo en los resultados finales.

En Wisconsin, el caso de Francesca Hong, socialista democrática y miembro de la asamblea estatal, fue uno de los más llamativos. Según el sitio de predicciones Kalshi, Hong tenía un 95% de probabilidades de victoria hasta el mismo martes de las primarias. Otras plataformas, como Polymarket, también favorecían ampliamente su triunfo. Sin embargo, la realidad en las urnas fue muy distinta. Hong perdió la contienda por un margen sumamente estrecho frente a David Crowley, el candidato del establishment y ejecutivo del condado de Milwaukee.

La victoria de Crowley fue sorprendente no solo por la tendencia de los mercados, sino por su propia trayectoria en la carrera, habiéndose retirado previamente antes de reincorporarse. Hasta la mañana del miércoles posterior a la elección, menos de 5.000 votos separaban a ambos candidatos, y ninguno de los dos alcanzó el 40% de los votos totales. Además, la presencia de candidatos que se retiraron tarde, como Mandela Barnes y Sara Rodríguez, fragmentó el voto, obteniendo juntos alrededor del 8% del total.

Un escenario similar se vivió en Michigan una semana antes. El candidato progresista Abdul El-Sayed parecía tener la victoria garantizada. En la víspera de las primarias, su probabilidad de triunfo en Kalshi superaba el 97%, y dicha cifra nunca bajó del 94% durante el conteo de votos. Aunque El-Sayed terminó ganando la contienda, lo hizo con menos del 49% de los votos, aventajando a su rival moderado por apenas un punto porcentual.

La discrepancia entre las expectativas y los resultados radica en la calidad de la información. En Wisconsin, la última encuesta independiente que cumplía con los estándares de rigor de CNN fue realizada por la Universidad de Marquette a finales de julio. Aunque en ese momento Hong lideraba por dos dígitos con un 46% de apoyo, cerca de un tercio de los votantes permanecían indecisos. Ariel Edwards-Levy, editora de encuestas de CNN, señaló que tales datos indican incertidumbre y margen para cambios, especialmente en una contienda donde los candidatos siguen cambiando y el escrutinio público sobre posturas controvertidas comienza a surtir efecto.

Este escenario pone en duda la narrativa de los ejecutivos de plataformas como Polymarket y Kalshi, quienes promocionan sus servicios como "máquinas de la verdad". No obstante, la realidad es más matizada: una probabilidad del 95% en un mercado de predicción no implica que el candidato obtendrá el 95% de los votos, sino que la mayoría de los apostadores, basándose en tendencias y percepciones, creen que ganará. Tarek Mansour, cofundador de Kalshi, defendió la plataforma argumentando que una probabilidad del 5% significa que el evento debería ocurrir 1 de cada 20 veces, y que si los no favoritos nunca ganaran, el mercado estaría roto.

Michigan y Wisconsin son reconocidos por ser estados particularmente difíciles de encuestar debido a la volatilidad de sus votantes y a la falta de un registro de votantes por partido, lo que impide un modelado de datos preciso. Esto subraya la importancia de no depender de una sola encuesta y de priorizar los promedios de sondeos que cumplan con estándares estrictos de calidad.

De cara a las elecciones de noviembre, el aprendizaje es claro: el impulso puede cambiar rápidamente. Aunque los mercados de predicción actuales otorgan a los demócratas más del 85% de probabilidades de tomar el control de la Cámara, esto sigue dejando un margen considerable para los republicanos. En el Senado, las probabilidades se mantienen equilibradas, recordando que estas herramientas son útiles, pero solo tan precisas como la sabiduría convencional que las alimenta.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

Cobertura en Video