El departamento de Potosí se encuentra actualmente bajo un estado de emergencia climática debido a la incidencia de intensas nevadas que han azotado diversas regiones de la entidad. Ante este escenario, la Gobernación de Potosí ha procedido a la activación de un plan de respuesta inmediata con el objetivo de mitigar los daños causados por el fenómeno meteorológico y brindar asistencia a las poblaciones más vulnerables que se ven afectadas por el temporal.
De acuerdo con los reportes preliminares emitidos por las autoridades departamentales este 12 de agosto de 2026, el impacto de las nevadas ha sido considerable. Hasta el momento, se ha contabilizado que 11 municipios del departamento han sufrido los efectos directos de este clima adverso. En términos de asentamientos humanos, el temporal ha afectado a un total de 131 comunidades, lo que representa un desafío logístico significativo para las brigadas de auxilio y monitoreo. En cuanto al impacto social, se ha determinado que 4.499 familias se encuentran afectadas por las condiciones climáticas extremas, enfrentando las dificultades propias de la acumulación de nieve y la caída de las temperaturas.
Paralelamente al impacto humano, el sector productivo de la región atraviesa una situación crítica que pone en peligro la seguridad económica de los productores locales. El reporte oficial indica que al menos 136.687 cabezas de ganado, distribuidas entre camélidos, caprinos y ovinos, se encuentran en una situación de alto riesgo. Esta vulnerabilidad animal se debe principalmente al congelamiento de los pastos nativos y de los bofedales, elementos esenciales para la alimentación del ganado en el altiplano. El fenómeno de congelación ha provocado una escasez aguda de forraje, dejando a los animales sin su fuente natural de sustento.
Para contrarrestar esta emergencia productiva, la Gobernación de Potosí, a través de su Área de Gestión de Riesgos y el Sistema de Alerta Temprana (SAT), ha desplegado un operativo de asistencia técnica y alimentaria. Las acciones concretas incluyen la entrega de afrecho de trigo y heno de alfalfa, insumos críticos para suplir la falta de pastos naturales. Asimismo, se están distribuyendo vitaminas reconstituyentes, una medida sanitaria orientada a fortalecer la salud de los animales y evitar la muerte masiva de ganado debido a la desnutrición y el frío.
Además de la asistencia alimentaria para el sector pecuario, la Gobernación ha implementado medidas para restablecer la transitabilidad en la zona. Se ha procedido a la entrega de herramientas menores destinadas a apoyar las labores de limpieza en los caminos que han sido afectados o completamente bloqueados por la acumulación de nieve. Estas herramientas permiten que las comunidades organizadas puedan trabajar en el despeje de las rutas, facilitando así la llegada de más ayuda y el traslado de productos básicos.
En el ámbito de la prevención, se ha activado la alerta naranja meteorológica e hidrológica. Esta medida preventiva responde a los pronósticos que sugieren la posibilidad de nuevas precipitaciones entre el 11 y el 14 de agosto. Las zonas bajo mayor vigilancia son aquellas ubicadas en las regiones del sudoeste, centro, sur y norte de Potosí, donde se espera que las condiciones climáticas puedan persistir o agravarse en los próximos días.
Finalmente, las autoridades han precisado que las labores de monitoreo constante y atención prioritaria se concentran en once municipios específicos. Las localidades donde se intensifican los esfuerzos de auxilio son Atocha, Tomave, Uyuni, San Pablo de Lípez, San Pedro de Quemes, Colcha K, Mojinete, Llica, Tahua, San Antonio de Esmoruco y San Agustín. En estos puntos, el despliegue del Sistema de Alerta Temprana y el Área de Gestión de Riesgos es fundamental para coordinar la entrega de suministros y evaluar la evolución del temporal.






