Una serie de campañas publicitarias emprendidas por el Partido Acción Nacional (PAN) contra la denominada Cuarta Transformación (4T) ha desencadenado un fuerte enfrentamiento político en Chihuahua y la Ciudad de México. Las piezas publicitarias, que ponen el foco en la inseguridad y las deficiencias en los servicios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), han provocado la molestia de los integrantes de Morena, quienes han exigido el retiro inmediato de los anuncios.
En la Ciudad de México, el conflicto ha tomado un matiz de presunta censura. Luisa Gutiérrez Ureña, quien se desempeña como presidenta del PAN capitalino, denunció haber sido víctima de una restricción oficial por parte de las autoridades morenistas. Según señaló la dirigente, los empresarios dedicados a la publicidad exterior se negaron a rentarle un anuncio espectacular. Gutiérrez Ureña afirmó que esta negativa se debe a que los dueños de dichos espacios se sienten amenazados por Clara Brugada, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
El objetivo primordial de la dirigente panista era instalar la publicidad en una de las avenidas con mayor flujo vehicular de la capital del país. Con ello, pretendía defender a los 4 millones de derechohabientes de la Ciudad de México que, según su postura, sufren diariamente las fallas del sistema de salud, utilizando para ello la frase crítica: "IMSS Y NADA, ES LO MISMO".
De manera simultánea, en Chihuahua capital, la tensión aumentó con la aparición de espectaculares que portaban la leyenda: “Muerte y Morena es lo mismo". Esta consigna generó una reacción inmediata y negativa por parte de los precandidatos de Morena en la entidad, específicamente Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuéllar, quienes exigieron que los anuncios fueran bajados o retirados de las vías públicas.
El conflicto escaló al nivel nacional cuando Ariadna Montiel Reyes, dirigente nacional de Morena, arremetió contra la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos. A través de su cuenta en la red social X, Montiel Reyes lanzó duras críticas hacia la mandataria estatal, a pesar de que la estrategia de comunicación fue encabezada por el PAN de Chihuahua y no directamente por el gobierno estatal.
En su mensaje, Montiel Reyes señaló que el tamaño de los espectaculares era proporcional al fracaso que, según ella, la gobernadora intenta ocultar. La dirigente morenista acusó a Maru Campos de realizar un derroche de recursos públicos para sostener lo que calificó como una "campaña permanente de mentiras", asegurando que mientras la ciudadanía exige resultados, el gobierno estatal encabeza los gastos más altos en comunicación social de todo el país.
Ante estas acusaciones, Daniela Álvarez, dirigente del PAN en Chihuahua, respondió a través de la misma plataforma social. Álvarez confrontó a Ariadna Montiel, instándola a detener su "loca obsesión" por la gobernadora Maru Campos. La líder panista aclaró que las carteleras publicitarias le pertenecen a ella y no al gobierno, enfatizando que el recurso utilizado para su colocación es transparente. Asimismo, lanzó una advertencia asegurando que no permitirán entregar el estado de Chihuahua a los "patrocinadores del narco".
Álvarez concluyó su respuesta afirmando que no es su responsabilidad que el partido Morena represente "la muerte y el CO", subrayando que la verdad puede resultar incómoda pero no es un pecado.
Finalmente, el Partido Acción Nacional ha manifestado que no se detendrá en sus denuncias sobre los resultados de los gobiernos que califican como populistas. Por su parte, los sectores morenistas mantienen su exigencia de retirar la campaña, una postura que ha sido interpretada por la oposición como una muestra de censura e intolerancia ante la crítica política.




