La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha informado sobre un avance significativo en la protección de los recursos naturales de Panamá. A través de una nota oficial, la entidad señaló que la formalización de acuerdos de Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI) con las comunidades originarias del territorio del Darién representa un paso relevante para la ejecución del proyecto denominado “Conservación Colaborativa de losques Críticos del Darién”.
Esta iniciativa, que cuenta con el liderazgo del Ministerio de Ambiente (Miambiente), tiene como propósito fundamental promover la conservación de uno de los paisajes forestales más destacados y vitales de toda Mesoamérica. Para lograr este objetivo, el proyecto apuesta por la creación de alianzas estratégicas y sólidas con los pueblos indígenas y las comunidades locales que habitan la región, reconociendo su rol fundamental en el cuidado del ecosistema.
Dentro de los objetivos centrales de este proyecto se encuentra el fortalecimiento de la gobernanza territorial, la conservación activa de la biodiversidad y la búsqueda de mejoras en los medios de vida de las poblaciones asentadas en el Darién. Esta región es considerada una pieza clave para la conectividad ecológica y la implementación de acciones climáticas efectivas, no solo para Panamá, sino para todo el istmo de Mesoamérica.
En relación con los avances obtenidos, Adoniram Sanches, quien se desempeña como coordinador subregional de la FAO en Mesoamérica y representante de la organización en Panamá, destacó que durante el año 2026 uno de los logros más importantes ha sido el robustecimiento de los procesos de diálogo intercultural. Sanches enfatizó la importancia de los procesos de Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI) desarrollados con las comunidades indígenas ubicadas en el área de intervención del proyecto.
El funcionario detalló que, como resultado directo de este proceso participativo y deliberativo, se logró la formalización del Acta de CLPI con las comunidades de Nurra, Walla y Mortí, pertenecientes a la Comarca Guna de Wargandí. Este documento es fundamental, ya que formaliza un acuerdo que reconoce plenamente a las autoridades tradicionales, respeta los mecanismos propios de toma de decisiones de estas comunidades y garantiza el derecho de los pueblos indígenas a participar de manera informada en cualquier acción que se desarrolle dentro de sus territorios ancestrales.
Asimismo, Sanches informó que el trabajo de coordinación se ha extendido a otras regiones. Se han llevado a cabo diversas reuniones y espacios de diálogo con las autoridades tradicionales de la Comarca Emberá Wounaan. El propósito de estos encuentros es acordar la metodología adecuada y definir una hoja de ruta clara que permita avanzar en el proceso de consentimiento y colaboración en dicha zona.
Según lo expresado por la FAO, estos esfuerzos conjuntos sientan las bases necesarias para una implementación del proyecto que sea inclusiva, respetuosa de los derechos colectivos y culturalmente pertinente. La organización subrayó que el proyecto no se limitará a los acuerdos generales, sino que prestará una atención especial a la participación activa de las mujeres, los jóvenes, los pueblos indígenas y las comunidades locales en todos los procesos relacionados con la gobernanza del territorio.
La importancia de estas acciones radica en que el Darién constituye un corredor biológico de trascendencia global. Sus ecosistemas forestales son algunos de los más relevantes de Mesoamérica, y su conservación es vital para la protección de diversas especies, la regulación de los recursos hídricos y la captura de carbono. Estas funciones ambientales fortalecen la resiliencia frente al cambio climático, generando beneficios ambientales que superan las fronteras nacionales y contribuyen al equilibrio ecológico de la región.






