En el marco de un plan integral de reorganización patrimonial y operativa impulsado por la empresa estatal Petroperú, la Agencia de Promoción de la Inversión (ProInversión) llevó a cabo el pasado viernes 07 de agosto la primera subasta pública de activos no estratégicos. Esta iniciativa representa el inicio de un proceso de desinversión de inmuebles que no forman parte del núcleo operativo esencial de la compañía estatal, con el objetivo de optimizar su estructura financiera y operativa.
El resultado de esta primera jornada de subastas fue la adjudicación exitosa de dos de los cuatro inmuebles que habían sido ofertados inicialmente. El monto total recaudado a través de estas transacciones alcanzó la cifra de US$ 1′179,105, marcando así las primeras ventas efectivas de la lista de activos que la empresa estatal tiene programado liquidar como parte de su estrategia de reorganización.
Respecto a la metodología empleada, ProInversión informó que el evento se desarrolló bajo la modalidad de "sobre cerrado". Este sistema implica que los postores interesados presentan sus propuestas económicas de manera confidencial, asegurando que la competencia se base estrictamente en el valor monetario ofrecido por cada activo. Según las bases establecidas para este proceso, la buena pro fue otorgada exclusivamente a aquellas ofertas económicas más altas que lograron superar el precio base fijado previamente para cada uno de los inmuebles convocados.
Uno de los activos más destacados en esta subasta fue el denominado “Chalet Paillardelle”, propiedad situada en el distrito de San Isidro. Este inmueble contaba con un precio base de US$ 662,233.08; sin embargo, el proceso competitivo llevó a que fuera adjudicado por un monto final de US$ 779,100, superando así las expectativas iniciales de la entidad.
El segundo inmueble que encontró un comprador fue la propiedad anteriormente conocida como Petrocentro Cañete. En este caso, el resultado fue particularmente notable, ya que la oferta ganadora ascendió a US$ 400,005. Esta cifra representa prácticamente el doble del precio base que se había establecido para dicho activo, el cual estaba fijado en US$ 200,000.
A pesar de los resultados positivos en San Isidro y Cañete, no todos los inmuebles del primer paquete fueron vendidos. Según la información disponible, dos de las cuatro propiedades ofertadas no lograron ser adjudicadas en esta sesión. Se trata de la ex Planta Pimentel, ubicada en la región de Lambayeque, y la Casa Chimbote, situada en el departamento de Áncash. Estas propiedades no recibieron ofertas que cumplieran con los requisitos establecidos en las bases de la subasta.
Es importante señalar que este proceso de subasta no se realizó en la fecha originalmente prevista. Petroperú tenía programado ejecutar estas ventas durante el mes de julio del presente año. No obstante, la fecha fue pospuesta para agosto debido a una modificación en el inventario de activos, concretamente por el ingreso de 455 nuevos inmuebles que se han incorporado a la lista de propiedades destinadas a la venta.
Una vez finalizada la etapa de adjudicación, ProInversión ha precisado que el proceso entrará ahora en sus fases administrativas finales. De acuerdo con el cronograma establecido en las bases, los pasos a seguir incluyen la cancelación efectiva del precio ofertado por parte de los ganadores, la posterior suscripción de los contratos de compraventa y, finalmente, la transferencia legal de los inmuebles a sus nuevos propietarios.
Con estas acciones, Petroperú avanza en su estrategia de reorganización, buscando transformar activos no estratégicos en liquidez inmediata. La gestión de ProInversión en este proceso asegura que las transferencias se realicen bajo criterios de transparencia y eficiencia económica, priorizando siempre la obtención del mayor valor posible para el Estado peruano a través de los mecanismos de subasta pública.





