El ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, ha comunicado que el Gobierno peruano llevará a cabo una revisión exhaustiva de diversas normas aprobadas durante la gestión del Congreso anterior. Esta medida responde a la preocupación del Ejecutivo sobre el impacto negativo que dichas legislaciones podrían tener sobre las cuentas públicas, poniendo en riesgo la estabilidad fiscal que el país ha logrado consolidar a lo largo de las últimas décadas.
En el marco de la presentación de los lineamientos principales de su gestión, el titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) sostuvo que existen al menos cuatro leyes que generan obligaciones de gasto permanente. Lo más preocupante, según el ministro, es que estas normas fueron aprobadas sin respetar el principio constitucional que reserva exclusivamente al Poder Ejecutivo la iniciativa en materia presupuestaria.
Cuba fue enfático al advertir sobre las consecuencias de mantener estas normas vigentes. Según sus declaraciones, existen leyes "sobrevivientes del pasado reciente" cuyos efectos fiscales son sumamente perjudiciales. El ministro alertó que, de no tomarse medidas correctivas sobre al menos cuatro de estas normas, el déficit fiscal podría alcanzar el 3% del Producto Bruto Interno (PBI). Lo más grave es que este escenario no se limitaría a un solo año, sino que podría prolongarse durante los próximos cinco años, afectando la planificación financiera del Estado.
Además del incremento del déficit, el titular del MEF señaló que la permanencia de estas normativas podría impulsar la deuda pública hasta situarla en torno al 35% del Producto Bruto Interno. Ante este panorama, Elmer Cuba aseguró que el Ejecutivo adoptará todas las medidas necesarias para evitar que este escenario se materialice. "Eso no va a ocurrir. Vamos a hacer nuestros mejores esfuerzos para proteger la sostenibilidad de las cuentas fiscales", enfatizó el ministro, reafirmando el compromiso del gobierno con la salud financiera del país.
El ministro recordó que el Perú ha mantenido, durante un periodo prolongado, una posición destacada dentro de América Latina gracias a la fortaleza de sus indicadores macroeconómicos, haciendo especial énfasis en la disciplina fiscal. En ese sentido, consideró fundamental la reciente decisión emitida por el Tribunal Constitucional (TC) respecto a la iniciativa de gasto del Congreso. Para Cuba, este fallo reafirma el principio de equilibrio entre los poderes del Estado en lo que respecta a la gestión presupuestaria.
Según la explicación del ministro, la sentencia del Tribunal Constitucional fortalece significativamente la capacidad del Ejecutivo para conducir la política fiscal de manera responsable. Al prohibir correctamente que el Congreso tenga iniciativa de gasto, tal como lo establece la Constitución, se evita que se creen obligaciones financieras sin el análisis técnico y la disponibilidad presupuestaria que solo el Poder Ejecutivo puede determinar. No obstante, Cuba aclaró que, a pesar de este fallo, todavía existen normas anteriores que siguen vigentes y que deben ser revisadas debido a su impacto económico.
En otro aspecto, Elmer Cuba informó que el Ministerio de Economía y Finanzas ya ha iniciado un proceso de conversaciones con el Consejo Fiscal. El objetivo de este acercamiento es evaluar la implementación de ajustes técnicos en la regla fiscal. Estos cambios se plantean con la finalidad de enfrentar gastos extraordinarios que fueron heredados de la administración anterior, así como para responder a los costos derivados de los efectos del fenómeno de El Niño.
El ministro fue preciso al indicar que cualquier revisión de la regla fiscal será limitada y marginal. Aseguró que estos ajustes no comprometerán la credibilidad económica del país ni pondrán en riesgo su solvencia. Cuba explicó que el Gobierno ha tenido que asumir obligaciones que no estaban previstas en el presupuesto vigente, mencionando específicamente el financiamiento de pensiones militares y los costos asociados a la emergencia climática. Estas cargas imprevistas obligan al Ejecutivo a replantear la programación fiscal para los años venideros.
Finalmente, el titular del MEF reafirmó que una de las prioridades absolutas de su gestión será preservar la estabilidad macroeconómica. El objetivo es mantener la confianza de los inversionistas internacionales y nacionales, garantizando que las finanzas públicas sigan siendo uno de los activos más sólidos y principales del Estado peruano.




