El presidente del directorio de Codelco, Bernardo Fontaine, ha emitido un diagnóstico crítico sobre el estado actual de la gigante minera estatal, reconociendo que la compañía atraviesa una situación de crisis que requiere medidas urgentes y decisiones difíciles. En declaraciones recientes a Radio Agricultura, el ejecutivo subrayó la necesidad imperativa de fortalecer la institución, transparentar su realidad operativa y recuperar la confianza, en un contexto donde la empresa ha sido blanco de fuertes críticas por parte del gobierno debido a su deficiente desempeño en la producción de cobre y su baja eficiencia operacional.
Para Fontaine, el escenario inmediato es complejo. El ejecutivo advirtió que este año será un periodo difícil para Codelco, principalmente porque los niveles de producción continúan decayendo. Ante este panorama, el presidente del directorio enfatizó que la administración debe hacerse cargo de la crisis actual para poder revertir la tendencia negativa que afecta a la principal fuente de ingresos no tributarios del Estado.
Uno de los puntos centrales del análisis de Fontaine es la estructura administrativa y legal de la compañía. El ejecutivo señaló que es fundamental revisar las normas y las leyes que regulan a Codelco, argumentando que la actual burocracia interna actúa como un freno que no contribuye a los objetivos de crecimiento. Según Fontaine, es necesario agilizar los procesos administrativos para facilitar la búsqueda de socios estratégicos y expandir la capacidad de la empresa, especialmente en un momento donde el precio del cobre se encuentra en niveles muy favorables, lo que hace urgente vender el mineral con la mayor rapidez posible.
Un aspecto disruptivo de las declaraciones de Fontaine fue su postura respecto a la caída en la producción. El ejecutivo calificó como un "mito" el argumento de que la baja ley del mineral en los yacimientos —es decir, la concentración de cobre en la roca— sea la causa principal del descenso productivo. Si bien reconoció que tanto Codelco como las mineras privadas enfrentan una disminución en la ley mineral comparado con hace una o dos décadas, destacó una diferencia crítica: las empresas privadas, operando bajo el mismo contexto geológico, logran generar márgenes que son un 50% superiores a los de la estatal. Con esto, Fontaine dejó claro que el problema no es estrictamente geológico, sino que Codelco posee deficiencias internas directas que deben ser resueltas mediante un plan de recuperación.
Este anuncio se produce en medio de un intenso debate político. La semana pasada, el senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, sugirió que el gobierno debería considerar la privatización de la estatal o de una parte de su propiedad. Aunque Squella matizó posteriormente que no buscaba que el Estado perdiera el control de la empresa, la propuesta generó un rechazo generalizado en el espectro político.
Al respecto, Bernardo Fontaine fue categórico al señalar que, si bien considera lógico que exista un debate sobre la apertura a la bolsa —citando ejemplos internacionales como Petrobras en Brasil o Ecopetrol en Colombia—, el plan actual de la administración de Codelco no contempla la privatización.
En su lugar, Fontaine detalló una hoja de ruta compuesta por cuatro ejes estratégicos para rescatar la compañía. En primer lugar, el plan busca mejorar los flujos de la operación. En segundo lugar, se priorizarán las inversiones indispensables y rentables, postergando aquellas que no cumplan con estos criterios. El tercer punto consiste en la venta de activos para generar caja, lo que permitirá financiar inversiones críticas que, de otro modo, serían inviables. Finalmente, el cuarto eje contempla la ejecución de alianzas con privados para el desarrollo de nuevas minas o la complementación de actividades operativas.
Sobre la incorporación de privados, Fontaine explicó que estos no solo aportarían capital, sino también tecnología y una mejor gestión. Asimismo, señaló que estas alianzas generarían nuevas oportunidades para los trabajadores, considerando que las divisiones de Codelco se han mantenido iguales durante muchos años.
Finalmente, el ejecutivo aclaró que la venta de activos se refiere específicamente a participaciones minoritarias que Codelco posee en otras compañías mineras privadas. Según Fontaine, esta es una decisión estrictamente económica: la empresa evaluará si es más rentable mantener esas participaciones o venderlas para reinvertir ese capital en proyectos propios de Codelco que tengan un mayor impacto en la producción y el crecimiento de la estatal.






