El representante republicano por Ohio, Max Miller, se encuentra en el centro de una intensa controversia que pone en riesgo su futuro político. Mientras enfrenta graves acusaciones de violencia doméstica formuladas por su exesposa, Emily Moreno, Miller ha desencadenado una nueva crisis al divulgar públicamente documentos personales que incluían una imagen sensible de su hija de dos años.
El incidente ocurrió el pasado domingo, cuando el congresista compartió en su cuenta de la red social X un enlace a una carpeta de Dropbox. Este material, que contenía cientos de mensajes, videos e imágenes relacionados con su proceso de divorcio y la disputa por la custodia de su hija, fue presentado por Miller como una medida para "compartir los hechos de una manera muy genuina". Antes de la publicación, el legislador realizó una transmisión en vivo en la que aseguró que su motivación principal no era defenderse, sino actuar como padre para proteger a la menor.
Sin embargo, la publicación resultó ser contraproducente. La carpeta de Dropbox, que fue accedida por miles de usuarios, contenía información sin editar, incluyendo una fotografía en la que aparecía su hija de dos años desnuda. Según se ha revelado, la imagen formaba parte de la documentación de una investigación sobre una lesión sufrida por la niña. La fotografía permaneció disponible para el público durante al menos un día antes de ser retirada, acumulando más de 204.000 visualizaciones hasta el lunes por la tarde, según una carta enviada por el equipo legal de Emily Moreno.
Ante la gravedad de la filtración, el abogado de Miller, Aaron Minc, emitió un comunicado asumiendo la responsabilidad total del error. Minc afirmó que "pasó por alto las últimas tres páginas de un documento de más de 40 páginas que contenía información sensible", calificando el suceso como un error completamente involuntario. No obstante, una revisión realizada por CNN sobre la versión pública del archivo reveló que el nombre de la niña aparecía decenas de veces, además de incluir datos sobre pagos a proveedores de servicios médicos y diversas fotografías de la menor, contradiciendo la versión de que se había revisado el material para omitir datos sensibles.
Sobre el origen de la imagen, se ha informado que formaba parte de un intercambio de mensajes ocurrido en febrero de 2025 entre Moreno y Miller mientras coordinaban la custodia. En aquel entonces, Moreno notificó que había observado un gran hematoma en la niña durante el baño. Miller solicitó una fotografía de la lesión, la cual resultó ser una fractura de clavícula; la imagen enviada por Moreno se enfocaba en el hematoma, pero mostraba a la menor parcialmente desnuda. Esta lesión fue objeto de una investigación policial que, finalmente, concluyó sin la presentación de cargos.
En el ámbito político, la situación de Miller es crítica. El senador Bernie Moreno, quien es además su exsuegro, ha expresado abiertamente su indignación y ha sostenido que Miller no debería seguir ocupando un escaño en el Congreso. Paralelamente, CNN informó que aliados del presidente Donald Trump han estado presionando al mandatario para que convenza al congresista de retirar su candidatura a la reelección. Miller, sin embargo, afirmó en un mensaje de texto que Trump lo llamó el lunes, pero que en ningún momento le pidió que abandonara la contienda.
A pesar de las presiones, Miller insiste en que seguirá en la carrera electoral y niega rotundamente las acusaciones de violencia doméstica. Como estrategia de defensa, el congresista anunció este martes que solicitará una investigación al Comité de Ética de la Cámara de Representantes, asegurando que no tiene nada que ocultar y que entregará todos los documentos necesarios para "limpiar su nombre de estos terribles ataques".
El tiempo juega un papel fundamental en este escenario. Según la oficina del secretario de Estado de Ohio, el cierre de la jornada laboral de este martes era la fecha límite para que Miller retirara su candidatura y permitiera la celebración de una elección primaria especial para cubrir la nominación republicana. Al no hacerlo, el margen para que el partido lo reemplace es sumamente reducido, siendo el 10 de agosto la fecha límite final para sustituir su nombre en la papeleta, proceso que requiere un aviso previo de dos días antes de la reunión de elección del partido.



