Mary Luz Herrán, exesposa del presidente saliente Gustavo Petro, ha hecho públicas una serie de revelaciones que ponen de manifiesto profundas disputas familiares y políticas con la primera dama, Verónica Alcocer. A través de declaraciones recientes, Herrán señaló que Alcocer ha causado un daño significativo a la familia Petro Herrán, núcleo conformado por el mandatario y los hijos de ese matrimonio, Andrea y Andrés.
Estas declaraciones emergen en un contexto de alta tensión, coincidiendo con la difusión de audios revelados por la revista Semana. En dichas grabaciones, Eva Ferrer, amiga cercana de la primera dama, realiza afirmaciones graves sobre presuntas entregas de dinero durante la campaña presidencial de 2022, la existencia de supuestos testaferros, el uso de recursos públicos con destinos desconocidos, pagos destinados a operaciones digitales y la presunta influencia que Alcocer habría ejercido sobre diversas entidades del Estado.
En una entrevista concedida a la periodista Eva Rey, Mary Luz Herrán fue enfática al señalar que la primera dama ha generado discordia y "metido cizaña" entre los hijos de los diferentes matrimonios del presidente. Para entender el vínculo entre Herrán y Petro, es necesario remontarse a 1988, año en que se conocieron mientras formaban parte de la guerrilla del M-19, periodo en el cual el mandatario utilizaba el alias de "Andrés", nombre que posteriormente llevaría uno de sus hijos.
Uno de los puntos más críticos de la denuncia de Herrán se centra en su trayectoria como mujer política. Según afirmó, Verónica Alcocer habría interpuesto obstáculos deliberados para evitar que ella pudiera postularse a un cargo público a través del Pacto Histórico. "A mí como mujer política me hizo mucho daño. Fue de las que no permitió que yo tuviera un proceso en la lista del Pacto Histórico en las elecciones anteriores. Metió la mano horrible", sentenció la exesposa del mandatario.
La discordia se extendió también al ámbito de la imagen pública durante el proceso electoral de 2022. Herrán reveló que Alcocer habría dado órdenes estrictas para que sus hijos, Andrea y Andrés, fueran excluidos de las piezas publicitarias de la campaña. Según el testimonio, la instrucción era que solo la primera dama y sus hijos aparecieran en la publicidad con el padre. En los últimos años, quienes han tenido mayor visibilidad son Sofía y Antonella, hijas de Verónica, así como Andrés y Nicolás, este último exdiputado del Atlántico que actualmente enfrenta una acusación por lavado de activos y enriquecimiento ilícito relacionados con la campaña de 2022.
Sin embargo, lo que más afectó a Mary Luz Herrán fue la supuesta humillación hacia sus hijos. Narró un episodio ocurrido en el Palacio de Nariño donde, tras una invitación del presidente para almorzar, Alcocer habría ordenado que Herrán y su hija Andrea abandonaran el lugar. Según el relato, la primera dama alegó que el palacio "era su casa" y que ellas no podían estar allí. Herrán describió el momento como una "humillación terrible" que dejó al cuerpo de seguridad confundido, mientras que el presidente Petro, según ella, no estaba al tanto de la situación y pidió que se quedaran.
Herrán atribuyó estas actitudes a celos profesionales, asegurando que Alcocer no siente celos de una posible reconciliación sentimental, sino de su perfil como mujer política. "Ella siempre ha querido maltratarme y humillarme", afirmó, señalando que decidió romper el silencio tras años de callar estos episodios.
Actualmente, se sabe que Gustavo Petro y Verónica Alcocer están separados, aunque ella mantiene el título de primera dama hasta el próximo viernes 7 de agosto, fecha en la que se posesiona Abelardo de la Espriella.
Finalmente, las declaraciones de Herrán se suman a sus recientes críticas hacia la defensa que el presidente Petro ha mantenido respecto a Juliana y Verónica Guerrero. Ambas mujeres están señaladas de integrar una red que presuntamente cobraba sumas millonarias a empresarios para facilitar contratos estatales. Herrán instó al mandatario a separar lo personal de lo político, recordándole que "la razón está por encima del corazón" y asegurando que, si las hermanas Guerrero cometieron actos ilícitos, deben pagar por ello, exhortando al presidente a no defender "lo indefendible".






