Este 2 de agosto de 2026 marca el inicio de una etapa decisiva en el calendario democrático. El Consejo Nacional Electoral (CNE) ha aprobado oficialmente la convocatoria para las elecciones seccionales, dando paso al periodo de inscripción de candidaturas. Este proceso, que se extenderá durante las próximas dos semanas, representa el momento más crítico para definir quiénes aspirarán a dirigir el poder local en el país.
La magnitud de este proceso electoral es considerable, ya que se busca designar a un total de 222 alcaldes y 24 prefectos, además de un número significativo de concejales y miembros de las juntas parroquiales. Estas figuras constituyen la base del poder local, siendo las instancias encargadas de resolver los problemas más inmediatos y cercanos a la ciudadanía. No obstante, el contexto actual es complejo, pues algunas de estas instancias han sido objeto de intervenciones judiciales recientes debido a que se presume brindaron cobijo a estructuras del crimen organizado.
Durante las próximas dos semanas, los actores políticos deberán materializar las alianzas que hayan sido pactadas previamente. Un aspecto relevante de este periodo es que las candidaturas no necesariamente deben provenir de los procesos de primarias obligatorios. La fuente señala que dichos procesos han evidenciado una notable debilidad, manifestada en giros y saltos de una postulación a otra sin que se hayan brindado explicaciones claras al respecto.
Simultáneamente a la inscripción, se llevará a cabo un riguroso proceso de verificación de toda la documentación presentada por los postulantes. El CNE será encargado de validar que cada requisito esté cumplido; cualquier falla o error en la documentación podría derivar en una descalificación, aunque esta sea, al menos, de carácter momentáneo. Asimismo, las listas deben ceñirse a las exigencias del Código de la Democracia, que impone la alternabilidad de género y la presencia de jóvenes, incluso si estos no cuentan con una trayectoria o experiencia electoral previa.
En el ámbito de los movimientos políticos, se ha registrado un movimiento estratégico significativo. Doce asambleístas del movimiento ADN han anunciado su salida de la Asamblea Nacional con el objetivo de buscar cargos en las elecciones seccionales de 2027. Al respecto, Daniel Noboa ha manifestado que, en relación con ADN y sus primeras elecciones seccionales, "todo será ganancia", calificando a su organización como un movimiento nuevo.
Una vez superada la etapa de inscripciones, los votantes se enfrentarán a una nueva fase: los debates electorales. Estos encuentros serán obligatorios y maratónicos, programándose en el plazo comprendido entre el 12 y el 26 de noviembre, fechas que coinciden con la proximidad de los comicios. La implementación de la obligatoriedad de estos debates responde a una tendencia observada en competencias anteriores, donde los candidatos favoritos solían negarse a debatir con rivales menos populares. El objetivo es que estos espacios sirvan para disipar dudas y permitan que las propuestas sean evaluadas técnicamente, evitando que la elección se base únicamente en la pasión o la emoción de los discursos y recorridos de campaña.
Finalmente, la campaña electoral se desarrollará de manera paralela a los debates y tendrá una duración de dos semanas. Aunque inicialmente esta temporalidad generó rechazo entre los movimientos políticos, terminó siendo aceptada. La justificación para este calendario anticipado radica en los riesgos ambientales; específicamente, la amenaza de la llegada anticipada y con fuerza del fenómeno del Niño, el cual podría afectar la realización normal de las elecciones si no se toman las precauciones necesarias en el tiempo.




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