El Presidente de la Nación ha generado una nueva controversia al asociar, una vez más, la consigna "Nunca Más" con elementos de su discurso económico. En esta oportunidad, el mandatario utilizó este símbolo, que representa un pilar fundamental del consenso democrático en el país, para ilustrar un número de dimensiones kilométricas relacionado con su crítica hacia el Banco Central y el fenómeno de la inflación.
La cifra utilizada por el Presidente es exactamente 12.819.532.788.614.400.000%. Este número, de una magnitud extraordinaria, fue empleado como una herramienta retórica para enfatizar su postura contra las políticas monetarias y el impacto inflacionario. Es importante destacar que esta cifra no es un dato nuevo en el discurso presidencial, ya que el mandatario ya la había presentado previamente durante una cadena nacional, consolidándola como una pieza central de su narrativa contra la entidad emisora.
El punto crítico de esta acción reside en la elección del acompañamiento simbólico. El Presidente decidió vincular este dato numérico con la frase "Nunca Más", una expresión que posee una carga histórica y social profunda. En el contexto argentino, "Nunca Más" no es simplemente una frase, sino que constituye la consigna del consenso democrático y es un símbolo íntimamente ligado al rechazo absoluto al terrorismo de Estado.
Al desplazar el significado de una frase diseñada para la memoria y la justicia hacia el ámbito de una discusión sobre indicadores económicos y la gestión del Banco Central, se plantea una situación de banalización. La utilización de un símbolo destinado a evitar la repetición de crímenes de Estado para representar un porcentaje de inflación es lo que motiva la crítica sobre la pérdida de sentido y respeto hacia la consigna original.
El análisis de los hechos muestra que el Presidente ha recurrido nuevamente a esta asociación. La recurrencia en el uso de símbolos ligados a los derechos humanos y el consenso democrático para ilustrar problemas de índole económica sugiere una estrategia discursiva donde se intenta equiparar la gravedad de la inflación y la gestión del Banco Central con la profundidad del rechazo al terrorismo de Estado.
La cifra de 12.819.532.788.614.400.000%, que por su extensión resulta impactante, busca capturar la atención del público sobre la magnitud del problema económico que el Presidente denuncia. Sin embargo, al situar este número junto al "Nunca Más", el discurso se desplaza desde el terreno de la economía hacia el terreno de la simbología política y social, donde el valor de la frase es, para muchos, intocable debido a su vínculo con la democracia.
En resumen, el hecho se centra en la reutilización de un símbolo de rechazo al terrorismo de Estado para dar énfasis a un dato numérico sobre la inflación. El uso de la consigna "Nunca Más", entendida como la base del acuerdo democrático, para acompañar una cifra que ya había sido expuesta en una cadena nacional, pone de manifiesto la decisión del Presidente de asociar la crisis económica y la gestión del Banco Central con los símbolos más sensibles de la historia democrática del país.
De esta manera, la acción presidencial vuelve a poner en el centro del debate la frontera entre el discurso económico y el respeto por los símbolos que representan el rechazo a las violaciones de los derechos humanos, transformando una cifra kilométrica en un elemento de tensión política y social.






