Andrea Petro, hija del mandatario Gustavo Petro, se pronunció sobre el cierre del ciclo gubernamental de su padre, el estado emocional de su núcleo familiar y las diversas polémicas que han rodeado al entorno presidencial en los últimos meses. En declaraciones detalladas, la hija del presidente manifestó que la familia se encuentra "bastante agotada" debido a los ataques personales, el odio y las mentiras recibidas durante los cuatro años de mandato, expresando una sensación de alivio ante el hecho de que el foco de atención mediática se desplace hacia otra familia tras el próximo 7 de agosto.
Uno de los puntos más críticos abordados fue la situación jurídica y financiera de Gustavo Petro. Andrea Petro confirmó que su padre se encuentra en la lista OFAC, lo que representa una complicación significativa para sus planes futuros. Según explicó, esta condición dificulta que el mandatario pueda viajar fuera del país una vez termine su periodo, a menos que lo haga antes del cierre de su gobierno, aunque señaló que lo duda. Sobre los rumores de un eventual exilio en Bélgica o Suiza, Andrea descartó que su padre solicite asilo político, argumentando que posee ciudadanía europea y puede vivir como un ciudadano normal, asegurando además que no hay un riesgo actual que lo obligue a esconderse.
En cuanto al patrimonio, Andrea se refirió a la casa de Chía que el presidente estaría vendiendo en el marco de su separación de Verónica Alcocer. Reveló que la propiedad ha estado a la venta desde hace diez años sin éxito. Atribuyó esta dificultad no solo a la naturaleza del inmueble, sino al hecho de que tanto Gustavo Petro como Verónica Alcocer están en la lista OFAC, lo que complicaría cualquier negocio sobre ese bien. Aunque estimó que casas similares tienen un valor entre 2.000 y 3.000 millones de pesos, advirtió que se han desvalorizado frente a construcciones más modernas en la zona, y predijo que su padre permanecerá allí al menos un año más.
Sobre las tensiones internas en el Gobierno, Andrea Petro fue tajante respecto a Angie Rodríguez. Calificó la disputa entre Rodríguez y su padre como una "telenovela" y sugirió que la joven busca atención mediática efímera. Afirmó que Rodríguez no es "ingenua" y que sus recientes denuncias podrían ser producto de una "depresión por carga laboral" o una estrategia para buscar refugio político en un futuro gobierno, específicamente mencionando a Abelardo De La Espriella.
Asimismo, lanzó fuertes críticas contra Juliana Guerrero, a quien describió como una persona "prepotente" que actuó como si fuera la presidenta, a pesar de no ser funcionaria pública. Andrea manifestó su indignación por el estilo de vida de Guerrero, cuestionando la procedencia de sus recursos al mencionar la adquisición de un bolso Chanel de 30 millones de pesos y sus viajes al Mundial en Miami. "Nadie se vuelve millonario de la noche a la mañana", sentenció, instando a que se realice el debido proceso para esclarecer estas situaciones. Sobre la defensa que el presidente ha hecho de Guerrero, Andrea sugirió que su padre tiene un "afán de desespero" por encontrar una juventud que abandere su proyecto político, descartando que la cercanía se deba a motivos sentimentales.
Finalmente, Andrea Petro profundizó en la fractura del núcleo familiar. Confirmó que la relación entre Gustavo Petro y Verónica Alcocer era más de "compañeros" y padres de familia que de pareja hace tiempo, y calificó la gestión de Alcocer como Primera Dama como "inexistente", contrastándola positivamente con la labor de Tutina de Santos. También reveló que el distanciamiento con su hermano Nicolás Petro persiste y que la relación con su tío Juan Fernando es inexistente desde que el presidente solicitó investigaciones contra ellos. A pesar de este panorama, Andrea aseguró que seguirá acompañando a su padre y que continuará con sus actividades empresariales en Colombia, independientemente de quién asuma la presidencia.






