El Gobierno de Brasil, a través del Ministerio de Hacienda, ha anunciado la implementación de un nuevo marco regulatorio para la publicidad de las casas de apuestas, conocidas popularmente como "bets". Estas medidas, que serán publicadas oficialmente este viernes 10 de julio, establecen que todas las piezas publicitarias deberán incluir advertencias explícitas sobre los riesgos asociados a esta actividad, adoptando un modelo similar al utilizado en los empaques de cigarrillos y en los anuncios de bebidas alcohólicas.
El objetivo central de estas normativas es informar al consumidor de manera clara y directa sobre las consecuencias potenciales del juego. A partir de ahora, las empresas de apuestas estarán obligadas a informar que la actividad puede causar dependencia, provocar pérdidas financieras significativas y, fundamentalmente, que no debe ser considerada bajo ninguna circunstancia como una forma de inversión. Entre las frases específicas que deberán aparecer en las advertencias se encuentran: “apostar hace que pierdas dinero”, “apostar puede causar dependencia” y “la apuesta no es una inversión”.
Más allá de las advertencias obligatorias, el Ministerio de Hacienda ha prohibido una serie de prácticas publicitarias que considera engañosas o manipuladoras. Queda estrictamente prohibido el uso de anuncios que intenten crear un sentido de urgencia en el usuario o que presenten las apuestas como un método para obtener dinero fácil. Asimismo, las empresas ya no podrán utilizar historiales de premios anteriores para inducir al consumidor a creer que tiene una alta probabilidad de obtener ganancias económicas.
Un punto crítico de la nueva regulación se centra en la figura de los influenciadores y los expertos en deportes. El gobierno ha determinado que los comentaristas, narradores y especialistas no podrán utilizar su propia imagen, prestigio o autoridad profesional para recomendar apuestas. Esta restricción se aplica específicamente a aquellas declaraciones que intenten dar una apariencia de análisis técnico a contenidos diseñados para influenciar al público hacia el juego.
En cuanto a la responsabilidad legal, el ministro de Hacienda, Dario Durigan, ha sido enfático al señalar que los vehículos de comunicación también tienen prohibido divulgar empresas de apuestas que no cuenten con la debida autorización para operar dentro del territorio brasileño. Además, las casas de apuestas serán legalmente responsables por cualquier publicidad irregular realizada por los influenciadores que hayan contratado, lo que podría derivar en la retirada inmediata de dichos contenidos de las plataformas digitales.
El incumplimiento de estas normativas conlleva sanciones severas. Las empresas que vulneren las reglas podrán enfrentar multas que alcancen hasta el 20% de su facturación total. Dependiendo de la gravedad de la infracción, las autoridades podrán imponer suspensiones de operación por un periodo de 180 días o, en casos de reincidencia grave, proceder a la cassación definitiva de la licencia de funcionamiento.
Por otro lado, las sanciones no se limitan únicamente a las operadoras. Los vehículos de comunicación, influenciadores y cualquier otro responsable de la divulgación de publicidad irregular podrán ser sancionados bajo el Código de Defensa del Consumidor, con multas que podrían ascender hasta los 14 millones de reales.
Finalmente, el Gobierno de Brasil ha presentado un balance de las acciones ya ejecutadas en materia de fiscalización. Hasta la fecha, se han retirado del aire 56 mil sitios de apuestas ilegales y se han eliminado casi mil perfiles de influenciadores que promovían actividades no autorizadas. Además, las autoridades han determinado la exclusión de aproximadamente un millón de apostadores que estaban impedidos de acceder a estas plataformas, reforzando así la vigilancia sobre el ecosistema de las apuestas en el país.





