La situación política en Andalucía se encuentra en un momento de definición crítica mientras se aguarda la sesión de investidura en el Parlamento andaluz. Según han confirmado diversas fuentes de la dirección nacional de Vox, el camino hacia un acuerdo entre el Partido Popular y su socio potencial para la investidura de Juanma Moreno como presidente de la Junta está encaminado, aunque se ha insistido categóricamente en que el pacto aún no está cerrado. Esta postura coincide con las declaraciones previas emitidas por la formación en el territorio andaluz durante la jornada de este martes.
En diversas comunicaciones mantenidas con la agencia EFE, las fuentes de la dirección nacional de Vox han sido precisas al señalar que el acuerdo "no está a punto". A pesar de esta advertencia sobre la falta de una firma definitiva, han subrayado que las negociaciones continúan activas y en desarrollo. En este sentido, Vox no ha descartado la posibilidad de que se pueda alcanzar un pacto final que garantice la gobernabilidad de la comunidad autónoma antes del próximo lunes, fecha en la que está programado el inicio del Pleno de investidura fijado por el Parlamento andaluz.
El calendario parlamentario ya ha sido establecido y marca una hoja de ruta clara para los próximos días. Está previsto que el lunes intervenga en primer lugar Juanma Moreno, quien actualmente ejerce como presidente de la Junta en funciones. Tras su exposición inicial, se procederá a la suspensión de la sesión. La actividad parlamentaria se reanudará el martes, día en el que tendrán el turno de palabra el resto de los grupos parlamentarios presentes en la cámara. En esa misma jornada, Juanma Moreno contará con el derecho de réplica para responder a las intervenciones de las distintas formaciones.
El momento culminante llegará el mismo martes con la celebración de la votación. Para que el candidato del Partido Popular pueda reeditar su cargo como presidente andaluz por tercera ocasión, es imprescindible que obtenga la mayoría absoluta en la primera vuelta. Esto implica que Moreno necesita alcanzar al menos 55 votos afirmativos para ser investido inmediatamente. Sin embargo, la aritmética parlamentaria actual muestra un escenario de dependencia: el PP cuenta únicamente con 53 escaños, lo que significa que, por sí solo, no alcanza la cifra necesaria para asegurar la presidencia. En este contexto, el apoyo de Vox resulta determinante, ya que esta formación podría aportar 15 escaños adicionales en caso de que el acuerdo entre ambas formaciones se concrete satisfactoriamente.
En el supuesto de que no se logre la mayoría absoluta en la primera votación, el reglamento prevé una segunda sesión de votación que se llevaría a cabo 48 horas después. En esta segunda vuelta, los requisitos se flexibilizan, ya que al candidato le bastaría con obtener una mayoría simple, es decir, que el número de votos a favor sea superior al de los votos en contra. No obstante, Vox ha querido dejar clara su postura respecto a este procedimiento. Desde la formación han advertido que su intención es tomar una decisión binaria respecto a la investidura: votarán "sí" o votarán "no", descartando explícitamente la opción de la abstención.
Desde la dirección nacional de Vox han reflexionado sobre la temporalidad de los hechos, explicando que la convocatoria del Pleno de investidura para la próxima semana podría actuar como un catalizador que acelere las negociaciones actuales. A pesar de este posible impulso en los tiempos, han vuelto a insistir en que, en el presente momento, no existe un acuerdo cerrado que permita dar por sentada la investidura.
Finalmente, Vox ha mantenido una postura cautelosa al ser consultados sobre la estrategia del Partido Popular. Han evitado emitir valoraciones sobre si resulta arriesgado convocar el Pleno de investidura sin haber cerrado previamente un pacto sólido. Según han señalado, la valoración de dicho riesgo es una cuestión que corresponde analizar y asumir al Partido Popular, y no a ellos.





