La investigación judicial en Bahía Blanca sobre la intoxicación de una niña de 12 años ha sumado un nuevo y alarmante capítulo. El jueves por la mañana, se produjo un hallazgo crítico en una institución educativa de la ciudad, donde se encontraron restos de cocaína entre las pertenencias del hermano menor de la víctima, un niño de tan solo 7 años.
El descubrimiento ocurrió cuando la directora del establecimiento escolar encontró una cuchara que contenía un polvo blanco dentro de la mochila del menor. Ante la sospecha, se realizaron las pericias correspondientes que confirmaron que la sustancia se trataba de cocaína. Tras el hallazgo, la autoridad escolar procedió a realizar la denuncia formal ante la comisaría local. Como resultado de este episodio, el niño fue entregado a su madre, mientras que la cuchara con la sustancia quedó bajo resguardo de la Justicia para ser utilizada como evidencia. Debido a la estrecha relación entre los hechos, la causa abierta por este nuevo episodio fue unificada con la investigación principal que ya se venía desarrollando.
Este complejo entramado judicial comenzó el pasado domingo por la madrugada. En aquel momento, la niña de 12 años fue ingresada de urgencia en el hospital Municipal de Bahía Blanca después de sufrir una descompensación en un departamento ubicado en la zona céntrica de la ciudad. En el lugar donde se encontraba la menor, también estaban presentes otras dos niñas, de 11 y 6 años respectivamente, junto a cuatro adultos, entre los cuales se encontraba el padre de la víctima.
Al ingresar al centro asistencial, la adolescente presentaba síntomas compatibles con haber sufrido convulsiones, motivo por el cual el personal médico decidió su traslado inmediato. Posteriormente, los exámenes toxicológicos realizados por los profesionales de la salud confirmaron un cuadro grave: la niña tenía en su organismo restos de cocaína, marihuana y alcohol. Un detalle que llamó poderosamente la atención de los investigadores durante las primeras diligencias fue el hallazgo de dinero oculto en la ropa interior de la menor.
Dada la gravedad y la naturaleza de los hechos, la investigación está siendo conducida por dos fiscales con especialidades distintas. Por un lado, la doctora Agustina Olguín, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) Nº3, especializada en delitos sexuales y violencia de género. Por otro lado, el fiscal Mauricio Del Cero, titular de la UFI N°19, experto en la temática de estupefacientes.
En una conferencia de prensa brindada este jueves, la fiscal Olguín brindó precisiones sobre el estado de la menor. Informó que, hasta el momento, la niña no ha manifestado haber sido víctima de abuso sexual, ni a los médicos ni a sus familiares. Asimismo, señaló que un médico de la Policía Científica realizó una revisión física y no detectó lesiones o signos compatibles con un abuso. No obstante, la Justicia no descarta ninguna hipótesis y se espera que la adolescente brinde su declaración en Cámara Gesell, además de someterse a nuevas pericias psicológicas y médicas. La niña permaneció internada bajo observación y se previó su alta médica para este jueves, acompañada por su madre y su abuela.
Respecto al entorno donde ocurrió la intoxicación, la fiscal aclaró que la menor no reside en el departamento donde fue hallada. Dicha propiedad pertenece a uno de los adultos que se encontraban presentes en el lugar. Según el testimonio de la madre, era la primera vez que la niña visitaba ese domicilio. Los padres de la víctima están separados y, según el régimen establecido, el fin de semana le correspondía a la niña estar con su padre. Esa noche, la adolescente compartía una cena con las otras dos niñas, quienes eran sus amigas.
Todas las personas presentes en el lugar, tanto adultos como menores, ya han sido identificadas por las autoridades. Se confirmó que el padre de las niñas acompañantes es amigo del progenitor de la víctima. En el caso también interviene el Servicio Local de Promoción de Derechos del Niño. Como medida de protección, la madre de la menor ha solicitado formalmente una restricción de acercamiento del padre hacia la niña.
Finalmente, ha trascendido un dato relevante para el expediente que la fiscal Olguín confirmó a La Brújula 24: el padre de la niña había salido de la cárcel la semana pasada. Actualmente, la Justicia se encuentra a la espera del informe detallado de sus antecedentes penales para determinar su relevancia en la causa.






