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¡Alerta en el Transporte! Usuarios al Borde de un Nuevo Aumento

En Honduras, el costo real del pasaje en un bus urbano debería ser de 21.70 lempiras, de acuerdo con el aumento de la canasta básica, los combustibles, los repuestos y el mantenimiento de las unidades, aseguraron transportistas.Actualmente, el pasaje está fijado en 16 lempiras: el pasajero paga 13 y los tres restantes son subsidiados por el Gobierno mediante un bono compensatorio. Sin embargo, la petición a las nuevas autoridades del Instituto Hondureño de Transporte Terrestre (IHTT) es realizar una revisión de las tarifas, ya que la última se efectuó hace cuatro años.Desde 2022, el Gobierno otorga un bono compensatorio al sector transporte urbano para evitar que los usuarios paguen tres lempiras adicionales en las ciudades de Tegucigalpa, La Ceiba, Choluteca y San Pedro Sula. Emilio Maldonado, comisionado del IHTT, ha sostenido que el subsidio continuará para evitar un incremento a las tarifas.LA PRENSA conversó con representantes del sector para conocer sus principales peticiones: revisión de la tarifa del pasaje, modernización del transporte y acciones para contrarrestar la ilegalidad en el rubro.Wilmer Cálix, dirigente del transporte urbano en Tegucigalpa, declaró que para no afectar de un solo golpe el bolsillo de los usuarios no se podría trasladar el aumento real. Estima que se podrían incrementar solo dos lempiras, es decir, que el costo del pasaje quede en 18 lempiras. Añadió que ahora debe discutirse si las autoridades seguirán subsidiando una parte o si el pasajero deberá asumirla en su totalidad.“Hace cuatro años se hizo la última revisión de la tarifa. Hay que tomar en cuenta el incremento a los combustibles, la canasta básica y los repuestos; habría que negociar”, expresó Cálix.Cálix explicó que el gobierno anterior les quedó adeudando el bono de noviembre y diciembre, por lo que espera que esta nueva administración se ponga al día pronto.El representante reconoció que el transporte debe modernizarse y que las unidades no tienen las condiciones para brindar un servicio eficiente. “Se necesitan nuevas unidades. Nosotros cambiamos la flota en 2009; puede hacerse cada 15 años y repotenciar cada 10. Aun así, queremos homologar la flota con buses grandes y pequeños y, luego, pasar de manera gradual de buses pequeños a grandes”, detalló.También denunció que el IHTT, en el gobierno anterior, extendió más de 300 nuevas concesiones sin seguir el debido proceso, un tema que, según afirmó, las nuevas autoridades se comprometieron a revisar.Indicó que hay concesiones de taxis, mototaxis, buses urbanos e interurbanos en departamentos y municipios como Danlí, Intibucá, Olancho, Tegucigalpa, Siguatepeque y Choluteca. “Se hace una solicitud de concesión y se debe llevar a cabo un estudio socioeconómico, porque si no hay crecimiento de la población, es ilógico que haya más taxis o más buses cuando ya existe una sobresaturación”, aseveró Cálix.Detalló que en Danlí hay 376 unidades concesionadas y se sumaron 36 más. En Tegucigalpa había 1,300 mototaxis y se emitieron 100 concesiones adicionales.En la capital, de forma legal están inscritas 1,487 unidades urbanas. “Hay como 200 unidades ilegales que no han hecho las solicitudes y tienen invadidos los corredores”, concluyó Cálix.El sector transporte también demanda mayor apoyo del Gobierno, ya que asegura que es uno de los más afectados por la inseguridad.Nelson Fernández Toro, dirigente del transporte en San Pedro Sula, señaló que el costo de la canasta básica se ha elevado significativamente en los últimos cuatro años, al igual que los repuestos y la mano de obra en los talleres.“Antes uno reparaba un motor con 4,000 a 5,000 lempiras; hoy no baja de 10,000 a 15,000 lempiras. Igual, una caja se reparaba por 1,000 lempiras; ahora no baja de 5,000 a 6,000 lempiras. Todos los insumos se han ido arriba”, manifestó Fernández Toro.La legislación de transporte en Honduras establece revisiones periódicas de tarifas o ajustes de subsidios, que suelen realizarse cada tres a seis meses debido al aumento de insumos. Estas revisiones buscan ajustar la tarifa sin afectar directamente al usuario.“Entendemos que somos un país pobre y que no podemos aplicar una tarifa real, pero la tarifa real debería ser de 21 lempiras, de acuerdo con el estudio que se hizo hace un mes. Sin embargo, modernizando el transporte, la tarifa sería de 18 lempiras, porque la flota que tenemos es vieja y el mantenimiento nos reduce las ganancias”, explicó Fernández Toro.Añadió que con medidas de seguridad en las nuevas unidades —como el uso de tarjetas prepago y cámaras integradas— podrían reducirse los asaltos. No obstante, aseguró que para que esto sea una realidad se requiere apoyo gubernamental, ya que hasta ahora no ha habido voluntad política.En cuanto a la ilegalidad, destacó que en San Pedro Sula circulan más de 600 unidades ilegales, incluido el Servicio de Transporte Especial (STE), que es contratado por grupos específicos como estudiantes, trabajadores o grupos sociales y religiosos, y que debería ser regulado por el IHTT. En esa ciudad están legalizados 1,500 buses urbanos.Ramón Martínez, transportista en La Ceiba, manifestó que algunas empresas han reducido su flota vehicular porque el número de pasajeros ha disminuido significativamente y la competencia desleal los afecta. Indicó que solo en La Ceiba, a finales de 2025, el IHTT aprobó unos 200 números adicionales de taxis.Actualmente, en la ciudad hay inscritos legalmente unos 110 buses urbanos distribuidos en ocho rutas. “Nos han dicho que pagarán el subsidio por seis meses y en ese tiempo debemos ver si hay nuevos acuerdos. Si el gobierno no está dispuesto a apoyarnos, el usuario recibirá el golpe a su bolsillo, aunque no creo que el incremento favorezca al transporte, porque con aumento hay menos consumo; es decir, la gente viaja menos”, dijo Martínez.El monto del subsidio o bono compensatorio varía, ya que el IHTT realiza un levantamiento y, de acuerdo con los días trabajados, paga 1,080 lempiras diarios por unidad. En un año, el IHTT desembolsa entre 530 y 580 millones de lempiras en subsidio al transporte.Arnulfo Sánchez, transportista en Choluteca, declaró que el IHTT emitió unas 200 nuevas concesiones entre buses, taxis y mototaxis en una ciudad que —según dijo— no requiere tanta oferta de transporte.De forma legal estaban inscritas 182 unidades urbanas y 600 taxis en Choluteca.Sánchez señaló que es urgente una revisión de la tarifa, que debería realizarse cada seis meses y no se revisa desde 2022. “Si no continúa la compensación, se tendrá que aumentar la tarifa al usuario”, advirtió.De acuerdo con el último censo levantado por el IHTT, en Honduras hay más de 32,000 unidades legales de transporte público. Sin embargo, tras las concesiones aprobadas en 2025, esta cifra podría aumentar considerablemente.

¡Alerta en el Transporte! Usuarios al Borde de un Nuevo Aumento

Más de 300,000 sampedranos y millones de hondureños a nivel nacional podrían enfrentar un inminente aumento en el costo del pasaje del transporte público urbano, tras años de tarifas congeladas y un creciente descontento en el sector. Transportistas exigen una revisión urgente de las tarifas, argumentando que el costo real del pasaje debería ser de 21.70 lempiras, debido al alza en la canasta básica, los combustibles y los repuestos. Actualmente, el pasaje está subsidiado en 3 lempiras por el gobierno, fijándose en 16 lempiras (13 pagados por el usuario y 3 cubiertos por un bono compensatorio).

La última revisión de tarifas se realizó hace cuatro años, un período en el que la economía hondureña ha experimentado fluctuaciones significativas, especialmente en lo que respecta a los costos de operación del transporte. Representantes del sector, conversados por LA PRENSA, insisten en que mantener el subsidio actual es insostenible a largo plazo y que una actualización de la tarifa es inevitable. Sin embargo, existe preocupación por el impacto que esto podría tener en el bolsillo de los ciudadanos, especialmente en un contexto de dificultades económicas generalizadas.

Emilio Maldonado, comisionado del Instituto Hondureño de Transporte Terrestre (IHTT), ha manifestado su intención de continuar con el subsidio para evitar un incremento inmediato, pero la viabilidad de esta medida a futuro es incierta. La discusión se centra ahora en si las autoridades continuarán asumiendo la parte subsidiada o si el pasajero deberá cubrir el costo total del pasaje.

Wilmer Cálix, dirigente del transporte urbano en Tegucigalpa, propone un incremento gradual de 2 lempiras, elevando el pasaje a 18 lempiras, como una solución intermedia que evite un impacto drástico en los usuarios. Sin embargo, también señala que el gobierno anterior dejó pendientes de pago los bonos compensatorios de noviembre y diciembre, una deuda que las nuevas autoridades deben abordar con prontitud. En Tegucigalpa, están inscritas 1,487 unidades de transporte urbano ante el IHTT.

Más allá del tema tarifario, el sector transportista demanda una modernización urgente de la flota vehicular. Cálix reconoce que las unidades actuales no cumplen con las condiciones necesarias para brindar un servicio eficiente y propone un plan de renovación gradual, comenzando por la homologación de la flota con buses grandes y pequeños, seguido de la sustitución de unidades antiguas por modelos más modernos cada 15 años, con repotenciaciones cada 10.

Otro punto crítico es la proliferación de concesiones ilegales. Cálix denuncia que el IHTT, en la administración anterior, extendió más de 300 nuevas concesiones sin seguir el debido proceso, un tema que las nuevas autoridades se han comprometido a revisar. Se han identificado concesiones irregulares de taxis, mototaxis, buses urbanos e interurbanos en varios departamentos y municipios, incluyendo Danlí, Intibucá, Olancho, Tegucigalpa, Siguatepeque y Choluteca. La falta de estudios socioeconómicos adecuados antes de otorgar estas concesiones ha generado una sobresaturación del mercado en algunas zonas. Cálix señala que en Danlí, por ejemplo, se sumaron 36 nuevas concesiones a las 376 ya existentes, mientras que en Tegucigalpa se emitieron 100 concesiones adicionales para mototaxis, elevando el número total a 1,300. Además, estima que existen alrededor de 200 unidades ilegales operando en la capital sin las debidas autorizaciones.

La inseguridad es otro desafío importante para el sector. Los transportistas solicitan mayor apoyo del gobierno para proteger a los conductores y pasajeros de asaltos y robos.

Nelson Fernández Toro, dirigente del transporte en San Pedro Sula, enfatiza el aumento significativo de los costos de mantenimiento de las unidades. “Antes uno reparaba un motor con 4,000 a 5,000 lempiras; hoy no baja de 10,000 a 15,000 lempiras. Igual, una caja se reparaba por 1,000 lempiras; ahora no baja de 5,000 a 6,000 lempiras. Todos los insumos se han ido arriba”, explica Fernández Toro. Según sus cálculos, una modernización del transporte permitiría reducir la tarifa a 18 lempiras, gracias a la mayor eficiencia y menor costo de mantenimiento de las nuevas unidades. Además, la implementación de medidas de seguridad como tarjetas prepago y cámaras integradas podría disminuir los asaltos. Sin embargo, para que esto sea una realidad, se requiere una inversión gubernamental significativa y una mayor voluntad política. En San Pedro Sula, se estima que circulan más de 600 unidades ilegales, incluyendo el Servicio de Transporte Especial (STE), que debería ser regulado por el IHTT. En la ciudad, están legalizados 1,500 buses urbanos.

En La Ceiba, las empresas de transporte han reducido su flota debido a la disminución del número de pasajeros y la competencia desleal. Ramón Martínez, transportista en La Ceiba, señala que el IHTT aprobó 200 nuevos números de taxis a finales de 2025, lo que agrava la situación. Actualmente, en la ciudad hay inscritos legalmente 110 buses urbanos distribuidos en ocho rutas. Martínez expresa su preocupación por la continuidad del subsidio, ya que su eliminación podría obligar a aumentar la tarifa, lo que a su vez podría reducir aún más el número de pasajeros.

El monto del subsidio o bono compensatorio varía según los días trabajados por cada unidad, pero el IHTT desembolsa entre 530 y 580 millones de lempiras anuales en subsidios al transporte.

Arnulfo Sánchez, transportista en Choluteca, denuncia que el IHTT emitió unas 200 nuevas concesiones entre buses, taxis y mototaxis en una ciudad que no necesita tanta oferta de transporte. En Choluteca, están inscritas legalmente 182 unidades urbanas y 600 taxis. Sánchez insiste en la urgencia de una revisión de la tarifa, que debería realizarse cada seis meses, pero no se ha hecho desde 2022.

Según el último censo del IHTT, en Honduras hay más de 32,000 unidades legales de transporte público. Sin embargo, con las nuevas concesiones aprobadas en 2025, esta cifra podría aumentar considerablemente, exacerbando los problemas de congestión y competencia desleal. La situación del transporte público en Honduras se encuentra en un punto crítico, y la resolución de estos problemas requerirá un esfuerzo conjunto del gobierno, los transportistas y la sociedad civil. La modernización de la flota, la regulación de las concesiones ilegales y la garantía de la seguridad son elementos clave para mejorar la calidad del servicio y garantizar un transporte público accesible y eficiente para todos los hondureños.

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