El futuro gobierno de José Antonio Kast se enfrenta a su primer gran desafío diplomático tras revelaciones sobre un polémico proyecto de cable submarino que conecta Chile con Hong Kong, y que ha provocado la revocación de visas a funcionarios del gobierno de Gabriel Boric por parte de la administración de Donald Trump. La controversia, que se ha intensificado con la aparición de un decreto firmado y luego anulado por el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, ha puesto en alerta a la OPE, que busca manejar la situación con cautela a pocas semanas de asumir el poder.
Desde el viernes pasado, cuando se conoció la revocación de las visas de tres funcionarios de La Moneda, el futuro canciller, Francisco Pérez Mackenna, ha sido el único vocero de la OPE en el tema. Sin embargo, la revelación de que Muñoz firmó el 27 de enero un decreto concediendo la concesión a la empresa China Mobile, solo para anularlo dos días después, ha reavivado las dudas sobre la transparencia del proceso y la versión inicial del gobierno saliente.
José Antonio Kast abordó la polémica este martes, al llegar a la OPE, declarando que “los temas internacionales los estamos viendo como corresponde con las autoridades que van a ir asumiendo. Esto supera las posibilidades de una sola persona a tomar decisiones y creo que hay muchas situaciones que hay que ir aclarando y se han ido aclarando en el tiempo”. El presidente electo enfatizó la necesidad de un análisis exhaustivo y coordinado, señalando que el traspaso de información desde los ministerios actuales es crucial para una toma de decisiones informada.
Respecto al decreto firmado por el ministro Muñoz, Kast afirmó que están “trabajando seriamente con cada uno de los ministros que está recogiendo la información de sus pares que van a ir entregando. Esperamos que ese traspaso de información y de ministerio se haga correctamente y que toda la información sea traspasada de manera oportuna”.
La OPE ha optado por centralizar la gestión de la crisis a través del equipo de Pérez Mackenna, manteniendo un perfil bajo en otras carteras involucradas, como Transporte, que estará a cargo de Louis De Grange, y Defensa. Fernando Barros, futuro jefe de la cartera de Relaciones Exteriores, respaldó esta estrategia, afirmando que “hay que esperar tener todos los antecedentes antes de poder opinar. Hoy día todo el tema lo maneja el gobierno y claramente faltan antecedentes, han surgido todos los días nuevas informaciones, así que esperemos a ver que terminen los hechos”.
La cautela de la OPE responde a la complejidad del tema, que involucra a dos de los principales socios comerciales de Chile: Estados Unidos y China. Kast ha manifestado su intención de fortalecer las relaciones con Washington, y tiene previsto visitar la capital estadounidense la primera semana de marzo para participar de la cumbre “Shield of the Americas”, donde se espera que concrete su primera reunión bilateral con Donald Trump. La amenaza de la Casa Blanca de excluir a Chile del programa Visa Waiver añade presión a la situación, haciendo aún más crucial una gestión diplomática cuidadosa.
En las últimas horas, la OPE ha intensificado las reuniones de coordinación para evaluar los pasos a seguir. El lunes se llevó a cabo un encuentro entre los equipos de Kast y Pérez Mackenna, y este martes el tema fue abordado en una reunión del comité político del presidente electo, con la participación de los futuros ministros Claudio Alvarado (UDI), José García (Segpres) y Mara Sedini (Segegob), así como de los presidentes de partido Arturo Squella (republicanos), Guillermo Ramírez (UDI), Juan Manuel Santa Cruz (Evópoli) y la secretaria general de RN, Andrea Balladares.
La reunión del comité político sirvió para acordar una postura unificada frente a la controversia diplomática, en un contexto de crecientes críticas desde la derecha. El senador electo Arturo Squella fue uno de los primeros en cuestionar al gobierno de Boric, afirmando que “como nos imaginábamos, había algo que no se sabía de esta historia. Luego de 5 días, se conoce la verdad, no estaba en evaluación, sino que se había aprobado la concesión en secreto. ¿Qué hay detrás del decreto y su anulación? Más dudas aparecen”. Squella incluso propuso la creación de una comisión investigadora en el Congreso para esclarecer los hechos.
El diputado Diego Schalper, jefe de bancada de RN, se sumó a la petición de una investigación parlamentaria, proponiendo una sesión especial de la Comisión de Relaciones Exteriores con la participación del ministro Muñoz y el subsecretario Araya. “Con lo que hemos conocido hoy, pienso que debemos evaluar una Comisión Investigadora. ¿Con cuántas sorpresas más no vamos a encontrar?”, publicó en su cuenta de X.
Guillermo Ramírez, timonel de la UDI, criticó la falta de coordinación y transparencia en el manejo de la crisis por parte del gobierno saliente. “La verdad que cuando uno ve al presidente y los ministros con versiones contradictorias, al embajador de Estados Unidos diciendo que esto fue advertido, contratos que se firman y luego se anulan, eso le hace un daño gigantesco a la imagen de Chile”, afirmó. Ramírez recalcó la importancia de la transparencia en proyectos de infraestructura de gran envergadura.
Andrea Balladares, secretaria general de RN, enfatizó la necesidad de que el futuro gobierno de Kast cuente con toda la información necesaria para tomar decisiones informadas.
La controversia del cable submarino ha puesto de manifiesto las tensiones geopolíticas en la región y la delicada posición de Chile entre sus dos principales socios comerciales. La OPE se enfrenta al desafío de navegar estas aguas turbulentas, buscando proteger los intereses nacionales y fortalecer las relaciones con Estados Unidos, al tiempo que evita un deterioro en los lazos con China. El próximo 11 de marzo, cuando José Antonio Kast asuma la presidencia, se espera que defina una estrategia clara para abordar esta crisis diplomática y evitar que se convierta en un obstáculo para su gobierno.






