La esperada celebración del 99º cumpleaños de Mirtha Legrand, que tiene lugar esta noche en la residencia de su hija Marcela Tinayre en Barrio Parque, transcurrirá sin la sombra de una protesta. Marcelo Campos, exchofer de la diva, finalmente suspendió la manifestación que había anunciado para las inmediaciones del festejo, desatando un clima de tensión en los días previos. La noticia fue confirmada por el periodista Luis Bremer en el programa “A la Tarde”, aliviando la preocupación por posibles incidentes durante la celebración íntima.
La decisión de Campos de desistir de la protesta no fue, sin embargo, un acto de benevolencia espontánea. Según fuentes cercanas al exchofer, y revelado por el periodista Daniel Fava, la suspensión habría sido motivada por una advertencia directa: se le habría comunicado a Campos que, de llevar a cabo la manifestación, se enfrentaría a consecuencias legales. Esta información sugiere que la presión ejercida por el entorno de Legrand fue determinante para evitar la concentración de choferes y familiares frente a la casa de Tinayre.
A pesar de la suspensión de la protesta, Campos no se quedó callado. A través de un audio difundido por Santiago Sposato, el exchofer expuso su versión de los hechos, revelando un conflicto laboral que se remonta a una solicitud de ayuda económica para cubrir gastos médicos. “Ellos se rieron de mí”, declaró Campos, visiblemente afectado. “Fui a plantear una situación, en la que necesitaba comprarme un remedio, me versearon cinco meses, no me contestaron y después me echan. Es una provocación muy tonta por una pavada”.
Campos explicó que su solicitud inicial no era extravagante, sino simplemente una petición para recomponer su salario, que había sido reducido en dos ocasiones. “No les dije que me tenía que comprar un auto nuevo y necesitaba más plata. Después surgen otras cosas, pero el hecho en sí era ese”, aclaró. El exchofer se sintió humillado por la falta de respuesta a su solicitud y por la posterior decisión de despedirlo. “Recomponganme el sueldo, del que me quitaron dos veces la mitad, y seguimos trabajando. No había problemas, al contrario, pero se rieron. La historia pasa por ahí y yo también me quiero reír un rato”, expresó con un tono de amargura.
Pero las revelaciones de Campos no se detuvieron ahí. El exchofer denunció prácticas laborales precarias y una falta de consideración hacia sus necesidades básicas. “Después de todos estos años, nunca tuve cinco pesos en el bolsillo de parte de la empresa por si tenía alguna contingencia en la calle. Si pinchaba una goma o había un peaje, tenía que sacar la billetera y pagar con mi plata, que después me devolverían”, lamentó. Esta situación, según Campos, era una constante durante su tiempo trabajando para Legrand, obligándolo a asumir gastos imprevistos con su propio dinero.
La indignación de Campos se intensificó al recordar un episodio ocurrido durante el último verano en Mar del Plata. A pesar de que se le había proporcionado una tarjeta corporativa para cubrir los gastos del auto, se encontró con obstáculos burocráticos y una actitud cuestionadora por parte de la secretaria de StoryLab, la empresa que gestiona los asuntos de Legrand. “El 3 de enero llegué a Mar del Plata, llevé a Mirtha al teatro, volvió, fue a cenar, volvió y la llevé al hotel. Eran como la 1 de la mañana, así que tomé un taxi y volví a mi hotel. Al otro día me llama la secretaria de StoryLab, preguntando por qué me había tomado un taxi. Hasta ahí llega la miseria”, relató Campos, denunciando una actitud de control excesivo y una falta de reconocimiento por su dedicación.
La historia de Marcelo Campos pone de manifiesto las tensiones que pueden existir detrás del brillo y el glamour del mundo del espectáculo. Su testimonio revela una realidad laboral a menudo oculta, donde los empleados pueden sentirse vulnerables y desprotegidos, incluso al servicio de figuras icónicas como Mirtha Legrand.
Si bien la protesta fue suspendida, las revelaciones de Campos han generado un debate sobre las condiciones laborales en la industria del entretenimiento y la necesidad de garantizar el respeto a los derechos de los trabajadores. La noche del 99º cumpleaños de Mirtha Legrand, por lo tanto, estará marcada no solo por la celebración, sino también por la sombra de un conflicto laboral que ha puesto en evidencia las desigualdades y las injusticias que pueden existir en el mundo del espectáculo. La atención ahora se centra en si la familia Legrand responderá a las acusaciones de Campos y tomará medidas para abordar las preocupaciones planteadas por el exchofer y otros trabajadores de la industria. El silencio, en este caso, podría interpretarse como una admisión tácita de las irregularidades denunciadas.





