El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez, ha anunciado que el Poder Ejecutivo tiene proyectada la construcción de dos megapenales en la zona de Huacho. Esta medida se plantea como una pieza fundamental dentro de las políticas diseñadas por el Gobierno para hacer frente a la creciente inseguridad ciudadana que afecta al país.
Durante su participación en el programa "Las cosas como son" de RPP, el titular del sector detalló que la planificación de estas infraestructuras responde a una estrategia diferenciada de tratamiento penitenciario. Según explicó el ministro, el proyecto contempla la creación de dos centros con objetivos distintos: uno destinado a la resocialización y otro enfocado en el aislamiento de criminales de alta peligrosidad.
La primera de estas instalaciones, referida como "Huacho14", contará con una capacidad para 14 mil reos primarios. El enfoque principal de este recinto será la resocialización efectiva de aquellos internos que, por ser su primera detención, presentan una mayor viabilidad para reintegrarse a la sociedad. Por otro lado, el Ejecutivo prevé la construcción de una segunda infraestructura con 10 mil plazas, la cual estará reservada exclusivamente para los cabecillas y operadores de bandas criminales.
Respecto a este segundo penal, el ministro Álvarez señaló que, de concretarse la obra en el terreno ya identificado en Huacho, se convertiría en la cárcel más grande del Perú. El titular de Justicia expresó su deseo de tener éxito en el objetivo de llenar dicho centro con personas condenadas por delitos considerados gravísimos.
Para lograr que estas obras se ejecuten en un plazo estimado de tan solo un año, el Gobierno está evaluando la implementación de una técnica de construcción modular. Este método consiste en el ensamblaje de planchas prefabricadas directamente en el terreno, lo que permitiría acelerar significativamente los tiempos de edificación en comparación con los métodos de construcción tradicionales.
No obstante, el ministro reconoció que el mayor desafío que enfrenta el Ejecutivo no es técnico, sino administrativo. Álvarez explicó que, bajo la vía ordinaria, los trámites administrativos para este tipo de obras suelen demorar cinco años, mientras que en un proceso abreviado el tiempo se reduce a tres años. Ante la urgencia de la situación, el Gobierno busca implementar un trámite expeditivo de seis meses.
Esta celeridad administrativa se justifica, según el ministro, por el grave déficit de infraestructura carcelaria que padece el país. Ernesto Álvarez enfatizó que hace más de dos décadas que no se construye una cárcel en el Perú, a pesar del evidente crecimiento demográfico y el incremento de los índices de criminalidad. En ese sentido, criticó que las gestiones anteriores hayan intentado enfrentar el problema de manera superficial, asegurando que el gobierno actual aspira a abordarlo de manera radical.
Asimismo, el ministro informó que la política penal del Gobierno no solo se centra en la capacidad de almacenamiento de reos, sino también en la productividad. Se busca potenciar el esquema de "cárceles productivas", una iniciativa inspirada en la experiencia de El Salvador. Esta propuesta surge tras el reciente viaje oficial que encabezó la presidenta Keiko Fujimori al país centroamericano, donde se observaron modelos de gestión penitenciaria basados en el trabajo.
En términos concretos, la iniciativa de cárceles productivas proyecta la integración de diversos proyectos dentro de los recintos. Entre ellos, se contempla el desarrollo de actividades agrícolas, la crianza de aves y la crianza de caballos. Además, se planea la implementación de talleres de carpintería destinados a la fabricación de mobiliario escolar.
Finalmente, el titular de Justicia reiteró que existirá una diferenciación clara en la aplicación de estas actividades. Mientras que los recintos de resocialización para reos primarios tendrán un fuerte componente productivo y educativo, los centros destinados a la máxima seguridad mantendrán un régimen estrictamente diferenciado para los líderes de organizaciones criminales.




