Estados Unidos se encamina este martes a una jornada electoral decisiva con la celebración de las elecciones intermedias. Estos comicios resultan fundamentales para determinar el equilibrio de fuerzas políticas que regirá la segunda mitad de la presidencia de Donald Trump. El contexto para el mandatario es complejo, ya que su índice de aprobación se encuentra en un mínimo histórico del 32%, según los datos de una encuesta realizada por CNN y publicada el pasado 21 de octubre.
El clima electoral está marcado por un notable descontento ciudadano impulsado por diversos factores críticos. Entre los temas que dominan la agenda y el malestar de los votantes destacan la situación económica actual, el incremento en el costo de la vida, las tensiones bélicas con Irán y la implementación de políticas de deportaciones. En este escenario, la población latina emerge como un actor central, con tres contiendas específicas que podrían arrojar resultados históricos en los estados con mayor densidad de habitantes de origen hispano: California, Texas y Florida.
En California, el estado más poblado de la nación con más de 39 millones de personas, la atención se centra en la disputa por la gobernación. El candidato demócrata Xavier Becerra busca convertirse en el primer gobernador latino en 150 años. Becerra, quien es hijo de inmigrantes mexicoestadounidenses, cuenta con una trayectoria pública de más de 35 años. Su currículum incluye haber sido congresista, fiscal general de California y secretario de Salud durante la administración de Joe Biden, posición en la que fue la primera persona de ascendencia latina en ocupar el cargo.
Becerra aspira a suceder en la gobernación a Gavin Newsom, quien ha sido uno de los opositores más prominentes a Donald Trump desde que el republicano inició su segundo mandato en enero de 2025. Durante su campaña, Becerra ha mantenido una postura crítica hacia la Casa Blanca, afirmando en diversos mítines que el presidente "está redoblando la apuesta por el declive", refiriéndose al impacto negativo que, según su visión, las políticas gubernamentales están generando en la ciudadanía. Sus prioridades se centran en la inmigración y la defensa de un modelo de prosperidad donde las familias puedan acceder a servicios de salud y necesidades básicas, asegurando un retiro digno.
Paralelamente, en Texas, el segundo estado más poblado con unos 30 millones de habitantes, se desarrolla otra batalla electoral con potencial histórico. La demócrata Gina Hinojosa compite contra el actual gobernador republicano, Greg Abbott, quien ocupa el cargo desde 2015 y busca la reelección. Hinojosa, integrante de la Cámara de Representantes de Texas por el Distrito 49 de Austin e hija del líder demócrata Gilberto Hinojosa, aspira a ser la primera gobernadora latina de dicho estado.
La propuesta de Hinojosa se enfoca en la expansión del acceso a la atención médica y la reducción del costo de la vida, basándose en su experiencia previa garantizando presupuestos para escuelas públicas. Por su parte, Greg Abbott ha calificado a su contrincante como "demasiado radical" en temas de inmigración, aplicación de la ley y políticas LGBT, definiendo la contienda como un contraste entre el "sentido común y la locura". Un triunfo de Hinojosa no solo rompería la racha de más de 30 años de gobiernos republicanos en Texas iniciada en 1994, sino que representaría un golpe político para Trump, quien ganó el estado en 2024 por un margen de 13,6 puntos sobre Kamala Harris.
Finalmente, en Florida, el tercer estado más poblado con 22 millones de habitantes, la disputa clave se sitúa en el Distrito 27 por un asiento en la Cámara de Representantes. Este resultado es vital para definir si los republicanos mantienen la mayoría en el órgano legislativo o si la pierden frente a los demócratas, tal como sugieren algunas encuestas. En esta contienda, la republicana María Elvira Salazar busca su cuarto período frente al demócrata Eliott Rodríguez.
El caso de Salazar es particular debido a su distanciamiento público de Donald Trump. En septiembre, la congresista de origen cubano criticó las políticas migratorias del presidente, señalando que habían "ido demasiado lejos" y mencionando que en julio el Gobierno detuvo a 50.000 personas, de las cuales la mitad carecía de antecedentes penales. Salazar advirtió que los hispanos que apoyaron a Trump en 2024 se sienten hoy "traicionados". Esta postura provocó la reacción negativa del presidente, quien a través de Truth Social compartió publicaciones que tildaban a Salazar de "traidora" y pedían su reemplazo por un "NUEVO republicano".
El desenlace de este martes será determinante. Mientras que Salazar ganó su distrito hace dos años por un margen de 20,8 puntos, las encuestas nacionales actuales indican que los demócratas aventajan a los republicanos por 10 puntos en la intención de voto, reflejando la fragilidad del apoyo al Gobierno actual.






