El pasado domingo 4 de octubre, el Perú llevó a cabo las Elecciones Regionales y Municipales 2026, conocidas como ERM 2026. Este proceso electoral representó una movilización masiva de la ciudadanía, en la cual más de 26 millones de peruanos habilitados acudieron a las urnas para definir, a través de su voto, el rumbo y el futuro de sus respectivas regiones, provincias y distritos.
La jornada electoral se desarrolló bajo un cronograma establecido que inició formalmente a las 7 a.m. Durante el transcurso del día, los ciudadanos se desplazaron hacia sus respectivos centros de votación para elegir a las autoridades que gestionarán la administración pública en los distintos niveles territoriales. El proceso de sufragio se extendió hasta las 5 p.m., hora en la que se procedió al cierre oficial de todos los centros de votación en el territorio nacional.
En estas elecciones ERM 2026, la magnitud de la representación elegida fue considerable. Los votantes tuvieron la responsabilidad de seleccionar a un total de 25 gobernadores regionales, quienes liderarán la gestión de sus regiones. Asimismo, se eligieron 196 alcaldes provinciales y 1,696 alcaldes distritales, completando así el mapa de autoridades ejecutivas locales. La representación legislativa y de fiscalización también fue definida, resultando en la elección de 364 consejeros regionales y un total de 10,842 regidores, distribuidos entre los niveles provincial y distrital.
Para garantizar que el proceso se desarrollara sin contratiempos ni demoras, se contó con la participación fundamental de los ciudadanos seleccionados como miembros de mesa. Estos ciudadanos, organizados en grupos de tres titulares y seis suplentes por mesa, debieron presentarse en sus locales de votación desde las 6 a.m. Su función principal fue la instalación de las mesas de sufragio y la supervisión del proceso de votación para asegurar la transparencia y eficiencia de los comicios.
En reconocimiento a la labor desempeñada por los miembros de mesa, el sistema electoral estableció una compensación económica. Aquellos ciudadanos que cumplieron con esta función recibirán un monto de S/ 165, cifra que equivale al 3% de una Unidad Impositiva Tributaria (UIT). Adicionalmente, se otorgará un día de descanso remunerado y no compensable, beneficio que está sujeto a que el miembro de mesa haya completado las jornadas de capacitación correspondientes.
En cuanto a las consecuencias por el incumplimiento del deber ciudadano, el proceso ERM 2026 contempla la aplicación de multas para quienes omitieron el sufragio. Es importante señalar que la penalidad por no votar no es uniforme para toda la población. El monto de la multa depende estrictamente de la clasificación socioeconómica del distrito donde el ciudadano omiso esté registrado en su Documento Nacional de Identidad (DNI). Para el cálculo de estas penalidades, se ha tomado como base la UIT de 2026, la cual tiene un valor de S/ 5,500.
Finalmente, el sistema electoral también establece sanciones estrictas para quienes fueron designados como miembros de mesa y no cumplieron con dicha función. En este caso, la penalidad es fija y no depende de la zona socioeconómica. El ciudadano que no asistió a cumplir su rol de miembro de mesa deberá pagar una multa equivalente al 5% de una UIT, lo que representa un monto total de S/ 275.






