El presidente Abelardo de la Espriella celebró la reciente decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de modificar el mandato de la Misión de Verificación del Acuerdo de Paz de 2016. La medida, solicitada por el Gobierno Nacional, consiste en retirar la verificación de la reforma rural integral de las responsabilidades de dicho organismo internacional, trasladando la ejecución y supervisión de este componente exclusivamente a las instituciones colombianas.
A través de sus redes sociales, el jefe de Estado manifestó su satisfacción ante el respaldo unánime recibido en el Consejo de Seguridad. El mandatario destacó que la propuesta, que fue llevada inicialmente por el canciller Omar Bula y posteriormente recogida en una ponencia del Reino Unido, obtuvo el voto favorable de los 15 miembros de la sala, sin que se registraran votos en contra ni abstenciones. A pesar de la votación unánime, el texto fuente señala que países como China, Rusia, Liberia y Dinamarca expresaron cuestionamientos sobre la medida antes de emitir su voto a favor.
El presidente De la Espriella subrayó que, a partir de este cambio, la labor de la ONU se concentrará específicamente en la reincorporación de los excombatientes y en las garantías de seguridad. Según el mandatario, el hecho de que la Reforma Rural Integral quede bajo la responsabilidad del Estado colombiano reafirma la soberanía del país para definir los mecanismos de implementación de sus compromisos, siempre dentro del marco de la Constitución y la ley.
En sus declaraciones, el jefe de Estado fue enfático al señalar que "la paz no puede ser sinónimo de impunidad, ni la soberanía puede ser negociable". Asimismo, puntualizó que Colombia requiere de una paz fundamentada en la seguridad, la justicia, la fortaleza de las instituciones y una presencia efectiva del Estado en todo el territorio nacional. En este contexto, el presidente brindó un respaldo total a la gestión diplomática de su equipo, haciendo una mención especial al embajador Mauricio Gaona por su labor en el Consejo de Seguridad.
Sin embargo, la postura del Gobierno ha generado una fuerte polarización. El discurso emitido por el embajador Gaona ante el organismo internacional fue blanco de severas críticas por parte de sectores que apoyan el proceso de paz firmado en La Habana. Gaona afirmó que deseaba "desmantelar las falsas narrativas y las falacias" de quienes sostienen que el Acuerdo de Paz de 2016 es un modelo para el mundo. El diplomático argumentó que dicho acuerdo no es un modelo para los miles de colombianos que han sido víctimas de asesinatos, secuestros y extorsiones desde la firma del documento.
Esta postura fue calificada como "masoquismo vergonzoso" por Humberto de la Calle, uno de los principales negociadores del acuerdo. De la Calle señaló que, si bien es legítimo examinar las fallas del proceso, resulta inaceptable que el vocero de Colombia ante la ONU sostenga que el acuerdo no es un modelo, comparando la situación con un padre que critica a su propia hija durante su boda. Para el exnegociador, estas palabras representan una "autoflagelación inaceptable".
Por su parte, el expresidente Juan Manuel Santos, artífice del proceso de paz, también manifestó su desacuerdo a través de un editorial. Santos sostuvo que afirmar que el Acuerdo de Paz no es un modelo para el mundo evidencia un desconocimiento de los procesos de paz globales y una negación de los avances logrados por Colombia. El exmandatario recordó que el acuerdo cumple una década de su firma final el próximo 24 de noviembre y defendió la validez de la experiencia colombiana.
Mientras que los críticos cuestionan el giro en la política de paz, el embajador Gaona respondió a las críticas asegurando que sus palabras pudieron haber sido "tergiversadas", aunque reafirmó la postura expresada el pasado 30 de octubre. Al mismo tiempo, la gestión del Gobierno de De la Espriella encontró respaldo en sectores políticos como el Centro Democrático y Salvación Nacional, quienes coinciden con la visión de priorizar la soberanía y la seguridad sobre la verificación internacional de la reforma rural.





