El exdiputado del Partido Nacional, Jorge Zelaya, ha puesto en tela de juicio la frecuencia y la efectividad de los desplazamientos internacionales realizados por el presidente de Honduras, Nasry Asfura. El exlegislador manifestó que existe una creciente preocupación y malestar entre la población hondureña, ya que, a su criterio, los ciudadanos no perciben beneficios tangibles que se deriven de estas constantes visitas al extranjero.
Para Zelaya, la labor diplomática y los viajes oficiales del mandatario no deben limitarse al cumplimiento de agendas protocolares o reuniones formales, sino que deben traducirse obligatoriamente en inversiones reales, acuerdos estratégicos o proyectos concretos que impacten positivamente en el desarrollo del país. El excongresista fue enfático al señalar que el valor de una gira presidencial reside en los resultados medibles y no en la cantidad de destinos visitados.
Durante sus declaraciones, Zelaya subrayó la percepción negativa que tiene una parte de la ciudadanía respecto a la gestión actual. Según el político, hay una sensación de estancamiento frente a los principales problemas que aquejan a la nación, mientras el jefe de Estado continúa realizando viajes oficiales. Al respecto, el exdiputado utilizó términos directos para describir la situación, afirmando que la población observa que en este gobierno "también es una viajadera, viajadera, viajadera", lamentando que no se visualicen los resultados correspondientes a tales desplazamientos.
El excongresista hizo mención específica a algunas de las rutas seguidas por el presidente Asfura, destacando sus visitas a España, Italia, Washington y Miami. En el caso de esta última ciudad, Zelaya resaltó el encuentro sostenido por el mandatario con el presidente estadounidense Donald Trump en su propiedad de Mar-a-Lago. No obstante, el político nacionalista cuestionó que, a pesar de la relevancia de tales reuniones, no se hayan concretado beneficios visibles para Honduras.
En particular, Zelaya señaló que el acercamiento con Donald Trump representaba una oportunidad estratégica que pudo ser mejor aprovechada. Según el exdiputado, el mandatario debería haber utilizado ese espacio para abordar la situación crítica de los hondureños que se encuentran amparados por el Estatus de Protección Temporal (TPS), gestionando un respaldo sólido para este grupo de ciudadanos en el exterior.
Sobre la justificación de estos viajes, Jorge Zelaya sostuvo que la población aceptaría y daría la bienvenida a estas giras si fueran acompañadas de anuncios concretos sobre la obtención de recursos. "Si en la viajadera dicen: conseguimos 300 millones de dólares, conseguimos tantos millones de euros para estos proyectos sociales, bienvenido, y hay que ir a visitarlo", expresó. No obstante, advirtió que, si los desplazamientos se realizan sin un objetivo claro de retorno económico o social, "no tiene ningún sentido".
El exdiputado insistió en que todas las giras internacionales del Poder Ejecutivo deben estar respaldadas por objetivos definidos y resultados que puedan ser cuantificados, especialmente en áreas clave como la inversión extranjera, la cooperación internacional y la firma de acuerdos que contribuyan al crecimiento nacional. A su juicio, las visitas oficiales son herramientas valiosas para el Estado siempre y cuando permitan atraer capitales, impulsar proyectos de carácter social, fortalecer los vínculos comerciales y generar ventajas directas para los habitantes del país.
Por tal motivo, Zelaya hizo un llamado a la transparencia, insistiendo en que la población tiene el derecho de conocer los resultados específicos de cada desplazamiento presidencial, y no simplemente recibir información sobre las actividades realizadas o las personas con quienes se mantuvo reuniones durante las giras.
De acuerdo con el recuento de las actividades oficiales, el presidente Nasry Asfura ha realizado un total de 14 desplazamientos internacionales durante el año 2026. Los destinos visitados incluyen una amplia gama de países, entre los que se encuentran Estados Unidos, Chile, Costa Rica, Alemania, Ucrania, Panamá, Perú, Colombia, República Dominicana e Italia.
Aunque el Gobierno ha indicado que estas visitas han incluido encuentros con diversas autoridades internacionales, participaciones en actos oficiales y reuniones orientadas a promover la inversión y la cooperación para Honduras, el cuestionamiento de Jorge Zelaya persiste. Para el excongresista, la verdadera medida del éxito de estas actividades debe reflejarse en acuerdos concretos, financiamiento para proyectos y gestiones efectivas que la población pueda percibir en su vida cotidiana.





