Grupo Televisa, en una alianza estratégica con Fintech Holdings, ha acordado la adquisición de las operaciones celulares de AT&T en México. Esta transacción, valorada en 2 mil millones de dólares, representa el regreso formal del conglomerado de medios al sector de la telefonía móvil, una movida que busca reconfigurar el panorama digital del país y plantear un desafío directo a los competidores actuales del mercado de telecomunicaciones.
Según las proyecciones financieras presentadas, Grupo Televisa estima alcanzar ingresos y ganancias anuales de 8 mil millones de dólares tras la integración de estos activos. La operación se ha estructurado mediante un consorcio donde los dos socios, Televisa y Fintech Holdings, participan en partes iguales, lo que les permitirá integrar a su cartera de negocios a una base masiva de más de 24 millones de suscriptores celulares.
Alfonso de Angoitia, coCEO de la empresa mexicana, destacó que estos activos representan aproximadamente el 23 % del sector de telefonía móvil a nivel nacional. Esta cuota de mercado consolida una posición de peso comercial significativo, permitiendo que la nueva entidad compita al más alto nivel dentro de una industria altamente concentrada.
El volumen de usuarios que se integran a la operación no se limita únicamente a la telefonía celular. La transacción incluye también a 5.7 millones de usuarios de banda ancha y 6.3 millones de clientes de servicios de video. De acuerdo con los reportes financieros compartidos por las compañías involucradas, la operadora estadounidense registró, al cierre del año 2025, ingresos por un monto de 85 mil 400 millones de pesos, además de reportar una utilidad operativa considerable.
En cuanto a la ingeniería financiera de la compra, el esquema de pago ha sido detallado cuidadosamente para mitigar riesgos. Cada uno de los socios aportará 400 millones de dólares en efectivo al momento del cierre de la operación comercial. Para cubrir los 1 mil 200 millones de dólares restantes, se ha recurrido a un préstamo a cinco años sin recurso. Esta estructura de deuda garantizada tiene como objetivo principal proteger el capital de ambas corporaciones inversoras ante posibles fluctuaciones económicas.
El pago final se realizará en efectivo, aunque las partes han indicado que el monto estará sujeto a diversos ajustes y beneficios contractuales que no fueron detallados en el pacto. La culminación legal y operativa del acuerdo depende ahora de la aprobación de los reguladores mexicanos, la cual se espera que ocurra durante el primer trimestre de 2027, dando inicio formal a esta nueva etapa corporativa en el país.
El impacto financiero de esta adquisición ha sido analizado por las principales agencias calificadoras. Tanto Moody's como Fitch han descartado que este anuncio tenga impactos negativos en el perfil crediticio de Grupo Televisa. Los analistas del sector ven con optimismo la capacidad de la empresa para empaquetar sus servicios existentes de internet y televisión de paga con la nueva oferta de telefonía celular.
Esta estrategia busca la creación de ofertas de "cuádruple play" diseñadas para ser atractivas para los hogares mexicanos. La capacidad de ofrecer cuatro servicios bajo un mismo proveedor tiene el potencial de incrementar el ingreso promedio por usuario de manera sostenida y rentable. Asimismo, se prevé que esta táctica reduzca la tasa de desconexión de los clientes, asegurando una mayor lealtad a largo plazo frente a la agresiva competencia de otras compañías del ramo.
No obstante, el camino hacia la rentabilidad total implica retos operativos importantes. El objetivo principal será mejorar los márgenes operativos de la empresa adquirida. Para lograrlo, el consorcio planea implementar una disciplina financiera estricta y aplicar sus conocimientos profundos del mercado local.
La decisión de AT&T de abandonar el mercado mexicano responde a una estrategia global de la firma estadounidense, la cual busca concentrar sus recursos financieros y técnicos en el despliegue de redes 5G y fibra óptica dentro de los Estados Unidos. Con esta salida, el escenario competitivo en México se reconfigura, dejando a la nueva alianza de Televisa y Fintech Holdings frente a frente con Telcel, la empresa propiedad de América Móvil y el magnate Carlos Slim.





