La excongresista y excandidata presidencial María Fernanda Cabal compartió recientemente detalles íntimos y personales sobre su faceta como madre durante una participación en el pódcast La Lupa. En una conversación marcada por el humor y la reflexión, Cabal confesó que la llegada de sus cuatro hijos fue un proceso inesperado en todos los casos, describiendo que lidiar con los temperamentos dispares de sus descendientes representó un desafío considerable que, en sus propias palabras, le pasó factura.
Con un tono sincero y divertido, la política admitió que hubo momentos de saturación debido a la personalidad de sus hijos. “Cuando eran cuatro necios, yo decía: ‘¿Por qué son tantos?’, yo pagué un poco de karmas ahí”, reveló Cabal, sugiriendo que la intensidad de la crianza fue una forma de saldar cuentas personales.
En el desarrollo de la charla, Cabal comenzó describiendo a su hija mayor, Luisa. Según el relato de la excongresista, Luisa posee un carácter arrollador, el cual define como un espejo del temperamento de su esposo, José Félix Lafaurie. Cabal recordó que, en el pasado, la personalidad de su primogénita resultaba agotadora, una característica que persiste hasta hoy debido a la alta actividad y la capacidad de trabajo de la joven. No obstante, lejos de verlo como un defecto, la madre matizó que esa intensidad se ha transformado con el paso del tiempo en una virtud. Cabal destacó que Luisa posee una capacidad de concentración superior a la suya para gestionar múltiples tareas simultáneamente, algo de lo que se siente profundamente orgullosa en la actualidad.
La relación con su segunda hija, Denisse, fue descrita como una convivencia más turbulenta. Cabal recordó que Denisse fue una niña de carácter difícil, marcada por un temperamento cerrado y una memoria prolongada para los conflictos. Esta dinámica generó fricciones constantes, especialmente entre Luisa y Denisse, quienes mantuvieron confrontaciones desde que eran pequeñas.
Uno de los episodios más llamativos narrados por Cabal ocurrió durante la infancia de Denisse, cuando la niña solía visitar a su madre en la oficina y, según sus palabras, le “hacía la vida de cuadritos”, obligando a la excongresista a devolverla a casa. El punto más crítico de esta etapa fue revelado a través de una anécdota con una psicóloga infantil contratada para apoyar a la menor. Cabal relató que, durante las sesiones de terapia donde la niña debía dibujar a su familia, Denisse la excluía deliberadamente de las ilustraciones. “Me tocaba devolverla a la casa, tiraba los tenis por la ventana... la ponía a dibujar la familia y me sacaba... no me metía esta cagona a los 4 años. Pensaba, ¿esto será un karma?”, recordó entre risas. En el presente, Cabal reconoció que Denisse mantiene una postura de distancia y reserva respecto a su vida privada.
Respecto a su tercer hijo, Santiago, la exintegrante del Centro Democrático fue más reservada, optando por el elogio directo sin entrar en detalles profundos. Lo describió como un "genio" desde que era niño y resaltó que posee una visión de la vida orientada a proteger su intimidad, evitando la exposición pública. Cabal compartió con emoción que Santiago se casó hace un año y que se convertirá en padre en el mes de febrero, un hecho que le genera una alegría particular. “Yo lo veía y el corazón se me arrugaba”, expresó sobre su hijo.
Finalmente, Cabal habló sobre Juan José, su cuarto y último hijo. Al igual que sus hermanos, su embarazo fue producto de un accidente. La excongresista recordó con humor la reacción de su esposo, José Félix Lafaurie, quien ante la noticia del cuarto hijo reaccionó con asombro, preguntando: “¿Otro?”. Cabal señaló que la reacción de su marido fue como si estuvieran en una situación de indigencia, añadiendo la frase: “¿Otro? ¿Cuatro? Cuatro cuestan”.
En cuanto al desarrollo de Juan José, Cabal admitió que durante su niñez enfrentó dificultades académicas; era un niño distraído que solía esconder sus calificaciones y requería ayuda externa para completar sus tareas. Sin embargo, la situación dio un giro total en la adultez. Actualmente, Juan José es abogado penalista, se caracteriza por ser organizado y siente una gran pasión por su carrera profesional. Cabal confesó que él es, hoy en día, el hijo con quien mantiene una relación más cercana y con quien más comparte.
Al cerrar su intervención, María Fernanda Cabal resumió el estado actual de sus vínculos familiares. Definio su relación con Luisa en la madurez como "muy bacana" y sin tapujos, mientras que reafirmó la distancia y reserva de Denisse y la autonomía de Santiago, a quien describió como "rancho aparte". Sobre Juan José, señaló que es con quien mantiene la conversación fluida. Concluyó asegurando que no es una madre celosa y que su único requisito para aceptar a las personas que rodean a sus hijos es que estos sientan un cariño genuino por ellos.





