¿Una gira de despedida o una estrategia de lealtad? Donald Trump cierra la temporada de elecciones intermedias con una serie de mítines en estados republicanos, pero su mensaje ha dado un giro inesperado. Más que hablar sobre el costo de vida o el rumbo del país, Trump ha pedido a los votantes que actúen como si él mismo estuviera en la boleta electoral.
Durante su recorrido por estados como Florida y Georgia, el presidente ha priorizado la lealtad personal sobre temas críticos. En Georgia, presumió las ganancias multimillonarias por el petróleo, ignorando las advertencias de sus asesores sobre el malestar de la gente por los precios de la gasolina.
La gira también estuvo marcada por momentos singulares. En Michigan, Trump centró parte de su discurso en ataques personales y comentarios sobre la apariencia física de algunos asistentes y políticos. Mientras tanto, en Texas, prometió cheques de 5,000 dólares para los ciudadanos si los republicanos recuperan el control del Congreso, aunque luego bromeó diciendo que ese dinero no alcanzaría ni para un postre en Mar-a-Lago.
No todo ha sido apoyo absoluto. En Kansas, algunos votantes expresaron que la economía sigue siendo su prioridad, y en otros estados, el personal de seguridad tuvo que retirar a manifestantes exaltados. Además, Trump ha generado tensiones internas al respaldar anuncios publicitarios polémicos que incluso otros republicanos calificaron de ridículos.
Al final de este maratón electoral, Trump admitió el desgaste físico, asegurando que su voz funciona apenas al 49.2%. A pesar de las encuestas que muestran un índice de aprobación bajo, el mandatario las ha calificado de falsas, insistiendo en que su base sigue siendo incondicional.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.





